martes, 26 de enero de 2016

¿Cuándo pararán de robar? / Ángel Montiel

Faltaba Acuamed. O sea, las desaladoras. Un caso que se extiende hasta la misma mesa de trabajo de la vicepresidenta del Gobierno de España, esperanza blanca para sustituir al Pasmarote. Quien creyera que la corrupción es un fenómeno aislado, colateral o circunstancial tendrá ya, a estas alturas, que revisar su buenismo. En esta Región no queda ya proyecto u obra que se haya escapado de la corrupción. Es más rápido hacer la lista de aquellas iniciativas donde parece, al menos hasta el día de hoy, que nadie ha metido la zarpa que la que resume los pelotazos y las sisas. Hay que hacerse a la idea de que aquí se ha robado a espuertas y no es posible aceptar ingenuamente que se trata de un fenómeno marginal de unos pocos desaprensivos. Queda claro que hay unas redes de complicidad y consentimiento sin las cuales todo este estercolero no habría podido instalarse. 

Como es lógico, los efectos de la corrupción no sólo se perciben en los sobrecostes y la distracción de recursos que luego resultan escasos para los deberes básicos de la gobernación, sino también en la ineficacia derivada de que los gestores estén más atentos a su propia ganancia que al desarrollo de los proyectos encomendados. Y para rizar el rizo, lo habitual es agrandar las necesidad, generar nuevas obras innecesarias para obtener de ellas el porcentaje concertado. No es extraño, pues, que casi todas las grandes iniciativas públicas estén preñadas de corrupción y que, en consecuencia, hayan resultado proyectos fracasados. Corrupción e ineficacia son dos caras de la misma moneda, y Acuamed, sin ir más lejos, es el perfecto paradigma.

Los Gobierno del PP, tanto el nacional como el regional, han venido consintiendo la corrupción porque no les era ajena. Bárcenas y Gürtel revelan que estaba incrustada en los propios aparatos al máximo nivel, incluyendo la cúpula. En esta Comunidad no se dado la más mínima exigencia de ejemplaridad entre otras cosas porque la acción del propio Gobierno ha empezado en muchos casos por incitar a la corrupción. 

Lo hemos visto en casos como La Zerrichera, Novo Carthago, Paramount y otros, en que la Administración transgredía en favor de intereses de empresarios amiguetes sus propias normas de protección medioambiental. Las consecuencias judiciales posteriores han creado un fenómeno, que aún parece perdurar, de parálisis del estamento funcionarial en esta área, por autoprevención, lo que acarrea prejuicios a proyectos limpios, es decir, a la dinámica de una sociedad sana, interceptada por la anomalía de una Administración pública que ha considerado durante mucho tiempo que la corrupción es un acicate para el desarrollo, con las consecuencias que ahora sufrimos, no sólo ya en lo económico sino también en lo político. 

La corrupción, insisto, no sólo es un mal por sí misma, sino que corroe todo lo que toca: desprestigia a las instituciones, provoca el estado de sospecha general e incluso incita a la resignación pública, pues su manto se extiende a ciertas zonas de la propia ciudadanía al aceptar éstas que, si es inevitable, hay que manejarse con ella y a ser posible gozar de los oscuros beneficios que genera. Los poderes públicos son conscientes de esta última consecuencia, así como que, por increíble que parezca, la corrupción no suele provocar mermas electorales a corto plazo. 

Esta es la razón por la que no se apresuran a exigir responsabilidades políticas salvo en casos como el de Murcia, por imposición de los socios de investidura del actual Gobierno. El PP llegó a mantener en su puesto a un alcalde condenado en todas las instancias por compra de votos hasta que el Tribunal Supremo lo inhabilitó y ya no podía legalmente presidir la corporación. Esto da idea del nivel de exigencia ética de un partido que ha intentado que la corrupción se metabolizara como parte de ´las cosas que pasan en la vida´ y que ha negado sobre todas las evidencias la propia existencia de la estructuración del latrocinio. 

Tan estructurada está que no hay ya, digo, espacio en el que no salte la liebre. Lo penúltimo, el AVE ya esquilmado antes de asomar el morro, y ahora, Acuamed. ¿Qué será lo de esta semana? Lo cierto es que ya van quedando pocas instancias en que la corrupción no se haya posado, de manera que tal vez eso contribuya a la relajación del corruptómetro. No hay mal que por bien no venga: han robado tanto que ya no les queda mucho por robar.

Sánchez busca en su grupo parlamentario el apoyo que le niegan los barones / José Hervás *

Otra nueva semana llena de incertidumbres de cara a dilucidar si algún partido del arco parlamentario nacional contará con los apoyos suficientes para formar Gobierno, o si por el contrario, aparecerá más claro que la solución al impasse actual pasa porque Mariano Rajoy ceda el puesto para que lo intente Pedro Sánchez o por convocar nuevas elecciones generales.

Con mucha pro­ba­bi­li­dad, las in­cer­ti­dum­bres no que­darán re­sueltas en los pró­ximos siete días, pues el Rey no podrá to­davía pro­poner un can­di­dato para que se so­meta a la se­sión de in­ves­ti­dura hasta que haya re­ci­bido de nuevo a todos los re­pre­sen­tantes que de­signen los par­tidos po­lí­ti­cos, y no los habrá oído ni co­no­cerá la res­puesta del primer can­di­dato al de­bate, el pre­si­dente del Partido Popular, hasta que lo vea de nuevo el viernes por la tarde.

La in­cer­ti­dumbre no es buena para la eco­no­mía. Como alerta el mi­nistro de Economía en fun­cio­nes, Luis De Guindos, los in­ver­sores temen un go­bierno que re­vierta las re­for­mas. La úl­tima subasta de deuda, en la que no se pudo co­locar todo el papel ini­cial­mente pre­visto, le es­taría dando la razón de lo que po­dría su­ceder si no lo­grá­ramos un go­bierno que tran­qui­lice a los mer­ca­dos.

Ante la cada vez más po­sible al­ter­na­tiva de que Pedro Sánchez sea quien se pre­sente a la se­sión de in­ves­ti­dura, éste está tra­tando de ob­tener el apoyo ex­plí­cito y uná­nime del grupo par­la­men­ta­rio, para vencer la re­sis­tencia de al­gunos de los ba­rones a la po­si­bi­lidad de que cuente con el apoyo en­ve­ne­nado de Podemos y de al­gunos par­tidos na­cio­na­lis­tas. Así, el mar­tes, a me­dio­día, ha con­vo­cado al Grupo Parlamentario Socialista del que es­pera su apoyo sin fi­su­ras. Pese a ello, no se es­pera que haya un solo día sin so­bre­saltos antes de que llegue el fin de se­mana.

Por otra parte, ni las en­cuestas ni las de­cla­ra­ciones de los lí­deres pa­recen ayudar a aclarar el fu­turo. Si nos ate­nemos a los son­deos, el úl­timo de ellos, el del diario El País, pu­bli­cado este do­mingo, pa­rece que es­tamos abo­cados a que se ce­le­bren nuevas elec­cio­nes.

Según este dia­rio, el 49% de los es­pañoles pre­fe­riría un Gobierno pre­si­dido por el PP con apoyo del PSOE y Ciudadanos, mien­tras que el 44% lo re­cha­za­ría. Cuando se pre­gunta en el sondeo por un go­bierno de pro­greso pre­si­dido por Pedro Sánchez, el apoyo al mismo cae al 36%, mien­tras que un 58% lo re­chaza.

Y añade el sondeo otro dato re­ve­la­dor: el 62 % de los es­pañoles con­si­dera que la si­tua­ción de la crisis po­lí­tica ac­tual ten­dría más fácil sa­lida sin Rajoy y el 50 % sin Pedro Sánchez. Esto ha lle­vado el diario del Grupo Prisa a pedir en dos edi­to­riales con­se­cu­tivos que tanto Rajoy como Sánchez den un paso al lado para fa­ci­litar la go­ber­na­bi­lidad del país y dejen a otros lí­deres de sus par­tidos que al­cancen los acuerdos que ga­ran­ticen la go­ber­na­bi­lidad de España.

No pa­rece que ni uno ni otro vaya a ha­cerlo en las pró­ximas ho­ras. Los nú­mero dos de los res­pec­tivos par­ti­dos, Cospedal y Luena, han vuelto a ha­blar este do­mingo para man­te­nerse en sus ideas ini­cia­les. El PP pro­pone un go­bierno de gran coa­li­ción: PP, PSOE y Ciudadanos. Y el PSOE, lo re­chaza, pero las alianzas po­si­bles ten­drían muy di­fícil con­se­guir las re­formas cons­ti­tu­cio­nales que han anun­ciado si no cuenta con el apoyo del PP, cuyos 123 dipu­tados po­drían vetar esas re­for­mas.

Por ello, los po­pu­lares han ha­blado a través de su se­cre­taria ge­ne­ral, María Dolores de Cospedal, quien ha de­fen­dido en Guadalajara la idea de una “necesaria se­gunda Transición”, fruto del acuerdo entre los ‘partidos cons­ti­tu­cio­na­listas mo­de­ra­dos’.

La ne­ga­tiva ha ve­nido de nuevo del lado de los so­cia­listas por parte de su se­cre­tario de Organización, César Luena, para quien “ahora es el mo­mento de Rajoy, le toca a Rajoy, no puede es­con­der­se”. Si llega el mo­mento “Pedro Sánchez va a estar dis­puesto para que haya un cambio pro­gre­sista y re­for­mista, que sirva a la ma­yoría de los es­paño­les". Es de­cir: sin Mariano Rajoy, a quien volvió a re­cordar que se trata del pre­si­dente del primer par­tido impu­tado en España por co­rrup­ción.

(*) Periodista

Sin referéndum no hay salida / Ramón Cotarelo *

Por enésima vez: no hay una "cuestión catalana"; hay una "cuestión española".

Como sabíamos desde el inicio de 2015, un año con cuatro consultas electorales, lo decisivo en todas ellas sería Cataluña. Así ha sido y sigue siendo. Y agravado. Sin resolver el problema en Cataluña, España no es gobernable. Y ahora, para mayor claridad, desde las elecciones del 20D, el gobierno del país depende de los partidos independentistas catalanes, ERC y DiL.  
Hace cuatro o seis años, esta situación no hubiera sido un problema grave porque los nacionalistas  no eran entonces tan claramente soberanistas. Los últimos cuatro años del infame desgobierno de una partido corrupto, dirigido por una persona a todas luces indigna de ocupar el cargo, han convertido a los nacionalistas en independentistas y aumentado la cantidad de estos en Cataluña hasta la mitad del electorado. Antes los catalanistas solían achantarse. Ahora, no; ahora no se achantan; ni se callan. Piden un referéndum de autodeterminación. Y van a hacerlo.

Sin en ese referéndum, España es ingobernable.

¿Cómo hemos llegado aquí? Por la fabulosa incompetencia de una clase política que, una vez más, está a la bajura de la tradición histórica de la oligarquía española, cuya estupidez, egoísmo y ceguera son proverbiales. Todo este vodevil de los pactos y las coaliciones; todas las triquiñuelas de registrador de Rajoy, las ansias de niñato de Iglesias, los titubeos de burócrata de Sánchez, sirven para que los periodistas se las den de enterados sin que sepan de la misa la media, como los mismos protagonistas ya que, si los 17 diputados de Junts pel Si, votan en contra, en España no puede haber gobierno de izquierda alguno, pues no da la aritmética y solo unos gobiernos de derecha que llevarían al sistema al colapso.

Con el voto en contra del independentismo catalán solo hay cuatro fórmulas posibles y todas de derechas: un gobierno de gran coalición (PP y PSOE), uno de "concentración nacional" (PP, PSOE y C's) y dos minoritarios de la derecha (uno del PP y otro del PP y C's) y estos dos últimos, solo contando con la abstención del PSOE. Los cuatro simbolizarían el colapso de la segunda restauración por la desnaturalización de la política parlamentaraia, la falta de perspectivas y la incapacidad de evitar el choque con Cataluña que España no puede reprimir porque la UE no la dejará.

Mientras PP, PSOE y C's sigan aferrados al "no" al referéndum catalán, la única alternativa al escenario anterior serían nuevas elecciones. Según los gurús al uso estas serían desaconsejables porque su resultado no diferiría de la situación actual. No sé de dónde sacan esa conclusión. El resultado puede ser mucho peor que el actual. El partido de Iglesias puede estallar. Los andaluces no quieren ser menos que los catalanes de En Comú Podem y también piden "voz propia" en el grupo parlamentario de Podemos. O estos entran pronto en el gobierno (de ahí sus prisas frenéticas por pillar ministerios) o, al final, a Iglesias le va a quedar un grupo de cuatro incondicionales.

La pregunta obligada es: ¿por qué se empecina el PSOE en negar el referéndum catalán que, sin embargo, es compatible con sus antiguos documentos programáticos de la época anterior a Suresnes? A estas alturas del debate, vistos todos los argumentos doctrinales, políticos, jurídicos, históricos, etc, está claro que la única razón por la que el PP, C's y el PSOE se oponen al dicho referéndum es la razón de la fuerza. No porque no.

Debiera darles vergüenza, al menos a los socialistas. ¿No creen estos que España es una nación y, probablemente, muchos  ellos coincidan con el de los sobresueldos en que es una "gran nación"? Pruébenlo. Una gran nación, como el Canadá o la Gran Bretaña, no tiene miedo a reconocer el derecho de autodeterminación de sus naciones integrantes. Y estas, pudiendo decidir, no se separan. ¿Por qué no puede ser igual en España? Porque los nacionalistas españoles, en el fondo, desconfían de la nación que predican, no creen en ella y se malician que perderían el referéndum. Son falsos e hipócritas. Por ello prefieren mentir y obligar a las naciones del Estado español a permanecer en él en contra de su voluntad antes que correr el riesgo de que se descubra su superchería, que dura siglos.

Esa desconfianza, ese miedo cerval a quedarse sin un país heredado, tradicionalmente maltratado y administrado como un cortijo, los lleva a creer que, si se presentan a las elecciones en España con el referéndum catalán en el programa, las perderán. Tienen miedo. No se atreven. 

Las naciones no se han hecho nunca con cobardes. Confíen en el electorado español que es mayor de edad, demócrata e ilustrado. Incluyan el referéndum catalán en sus programas. Pruebe Podemos y haga pedagogía de la necesidad del referéndum. Ojalá el PSOE se liberara del peso muerto de sus dirigentes más reaccionarios y tuviera el valor de incluirlo igualmente, con la misma pedagogía. De ser eso así, esas elecciones serían tan plebiscitarias como fueron las del 27 de septiembre de 2015 en Cataluña; serían ese referéndum a nivel de toda España sobre la autodeterminación de Cataluña que los nacionalistas españoles (esos que dicen no ser nacionalistas) usan siempre para boicotear una salida civilizada y democrática a la cuestión catalana  que, repito, es la cuestión española. 

De esta forma también se desbloquearía la situación y se abriría la posibilidad de un referéndum vinculante catalán con una pregunta negociada con el Estado. Dicho sea, de paso, en memoria del recientemente fallecido jurista Francisco Rubio Llorente, quien aconsejaba asimismo la celebración de ese referéndum.

Y esto no sería una "segunda transición", esa tontería que repiten los políticos españoles incapaces de ver un palmo más allá de sus intereses personales. Sería algo mucho más profundo y duradero. El comienzo de la solución del viejo contencioso territorial que tiene al país postrado hace 300 años.

 IIª transición: el carcunda, el petulante y la cínica

La transición, la famosa transición, como todos los empeños humanos, no fue modélica, pero acabará reconociéndosele tal condición si siguen los desaforados ataques que sufre y se continúa propugnando su superación no a base de enterrarla bajo el manto de la crítica y el olvido sino, paradójicamente de propugnar una reedición en forma de IIª transición. No sé si quienes la postulan tienen base lógica para criticar la primera cuando quieren repetirla.

He oído invocar la necesidad de la IIª transición a tres personas muy significativas: Aznar, Pablo Iglesias y María Dolores Cospedal.

Aznar, desde su espíritu de carcunda, falangista independiente y franquista por convicción y destino, estuvo siempre en contra de la primera transición. El Estado autonómico le parecía una charlotada y, para mostrar su apego al franquismo se afilió a Alianza Popular, luego PP, un partido fundado por el ministro de propaganda de Franco, Fraga Iribarne. Para acabar con la democracia de la Iª transición se inventó una IIª que solo existía en su cabeza y en la de su aliado en los años noventa, Anguita, con quien fraguó una pinza que trataba ante todo de destruir a Felipe González y al PSOE, al que ambos odiaban. Como sé que quedan algunas gentes aún convencidas de que no hubo aquella más que evidente pinza, les aconsejo escuchar la entrevista de 2012 de Periodista Digital a Cristina Almeida, por aquel entonces afiliada al PCE y a IU que lo explica con toda claridad en el minuto 28:20.

Dispuesto a tomar el relevo de Anguita (no en la pinza pero sí en el deseo de aniquilar al PSOE por sorpasso), Iglesias habla de otra IIª transición. Es imposible saber si es la de Aznar porque ninguna es real sino un mero flatus vocis demagógico, pero sí apunta a su objetivo: la Iª transición, que ahora es el régimen turnista. Las propuestas del líder de Podemos rebosan petulancia, pedantería, bisoñez y afán por desplazar al PSOE. Algunos dirigentes de este se han sentido molestos y hablan de "humillación" y "chantaje". Son vagidos de impotencia. En la política no hay sensiblería (salvo si da votos) y los de Podemos hacen bien en apretar. Es su derecho. Y el PSOE, en lugar de quejarse, debe responder ganando a su adversario, cosa que se consigue con relativa facilidad. Basta con decirle que respete los tiempos antes de aplicar su receta de un descarnado "quítate tú para que me ponga yo".

Recientemente, Cospedal ha enarbolado la misma bandera de Aznar e Iglesias de la IIª transición. Por supuesto, es un ejercicio de cinismo que supera el que la señora se ha gastado en estos atroces cuatro años que ha infligido a los castellano-manchegos. IIª transición, en realidad como recuperación de la primera, con su espíritu de diálogo, consenso y acuerdo. Es imposible imaginar cara más dura cuando se recuerda cómo ha tratado a patadas a todo el mundo en la región, ha menospreciado a la oposición, dejado sin servicios sociales a los más necesitados, amparado todo tipo de chanchullos y presuntas corrupciones, protegido una pandilla de auténticos facinerosos que pasaban por periodistas, regiamente pagados con el dinero de todo pero a su exclusivo servicio.

Ninguna de las tres peticiones de una IIª transición pasa de ser una consigna para fieles pero las dos últimas, la del petulante y la cínica tienen un elemento en común: las dos tratan de forzar la mano al PSOE que, guste o no al heredero de Anguita y la heredera de Aznar, es el partido de la centralidad política y el que, a pesar de su desastroso resultado electoral del 20D es imprescindible en cualquier fórmula de gobierno. Y ninguno de los dos atina ni de lejos con el tono que debería utilizar para convencer a quien necesita de que se avenga a ir a su lado: el petulante menosprecia, insulta y provoca y la otra, adula, miente y amenaza. Los dos dicen querer gobernar con el PSOE, pero lo que en el fondo quieren los dos es destruirlo.

Ignoro si el PSOE "estará a la altura" (que no es la que Iglesias le señala con aviesa intención) porque en él proliferan los barones y gerifaltes de antaño, todos con más conchas que los galápagos, empeñados en batallas internas, sin proyecto, sin ideas, sin respuestas y que pueden hacer mucho daño. Sobre todo a una estructura de dirección que ha improvisado bastantes soluciones pero arrastra un complejo agudo por su falta de audacia en los cuatro años pasados en una oposición subalterna y que se hacen notar hoy en su carencia de originalidad e iniciativa.

No habrá IIª transición pero sí es posible que haya nuevas elecciones para resolver una disfunción temporal de la Iª.
 
 
(*) Catedrático emérito de Ciencia Política en la UNED

Resumen de Confidenciales

Martes con más tanteos, amagos, guiños y recelos entre los partidos y dentro de ellos, mientras se prolonga el atasco y crece la incomodidad en Bruselas. Portadas y grandes titulares un día más casi copados por la situación, pero también por Abengoa y su plan de viabilidad...
...Y por las entrevistas a diestro y siniestro de Mafo para hablar de su libro y soltarse la lengua, según las comillas que destacan los diferentes medios: 'El Gobierno del PP aterrorizó a los mercados e hizo inevitable el rescate' (El País, Miguel Jiménez); ‘Gracias a las políticas de la troika, el PP abandonó sus errores’ (El Periódico, Rosa María Sánchez); Mafo ajusta cuentas con Guindos: ‘Hundió la confianza en España’ ( El Confidencial, Carlos Sánchez); 'Fue un error del PP decir que la banca estaba fatal’ (El Español, John Müller); 'Se pudo hacer más para evitar la caída de las cajas, pero eso es melancolía’ (La Razón).

21-D...
El Confidencial: Susana Díaz no permitirá gobernar en coalición con Podemos: apoyos puntuales o elecciones (Isabel Morillo y Juanma Romero). El País: Iglesias tendrá que consultar a las bases y Sánchez a la dirección: Podemos advierte de que cualquier pacto deberá ser votado por ‘los inscritos’; el número dos del PSOE dice que su comité federal tendrá la última palabra (A. Díez y F. Manetto). Otro titular: Rajoy y Rivera acuerdan negociar cómo permitir la gobernabilidad (J.J. Mateo). Otro titular: Rajoy defiende su liderazgo ante las críticas internas (Natalia Junquera). El Mundo: Sánchez rectifica y someterá cualquier pacto a los barones (Luis Ángel Sanz). Otro titular: Rajoy abre contactos con Rivera tras las críticas a su inmovilismo (Raúl Piña y Marisol Hernández).

La Razón: Sánchez se rinde a los barones del PSOE y someterá los pactos al Comité Federal: Ferraz quiso imponer una reunión de trámite pero rectificó ante las exigencias de los dirigentes socialistas; Rajoy y Rivera iniciaron ayer las conversaciones para conseguir la ‘gobernabilidad de España’. Otro titular: Rajoy hará una oferta de futuro al PSOE y no de revisión de su legislatura. Otro titular: Colau liderará un nuevo partido a favor del referéndum que eliminaría a Pablo Iglesias del mapa catalán. Libertad Digital: Rajoy tiende puentes con Rivera y espera que el PSOE acabe estallando (P. Montesinos y M. Alonso). Otro titular: Sánchez intenta calmar a los barones: ‘No pactaremos a cualquier precio’ (Ketty Garat).

La Vanguardia: Colau impulsa un partido que aspire a la Generalitat: la alcaldesa busca una amplia confluencia de izquierda en Catalunya; la nueva formación aglutina a BComú, Iniciativa y Podemos; Sánchez intenta calmar al PSOE, pero persiste en un pacto con Iglesias (Maite Gutiérrez). Otro titular: Rajoy fía su futuro a que los barones del PSOE llamen al orden a Sánchez (Carmen del Riego). El Periódico: Rajoy y Rivera acercan postuas para facilitar ‘la gobernabilidad’ (Patricia Martín). Otro titular: Sánchez echa otro pulso a los barones: el PSOE ve poco margen para que los barones impidan el pacto con Podemos; Luena subraya que 'Sánchez no será presidente a cualquier precio' (Juan Ruiz Sierra).

ABC: Lío en el PSOE: los barones impnen a Sánchez el control de los pactos de Gobierno; el candidato socialista recibe agrias críticas por su desapego al ideario del partido y por intentar ‘presidir a toda costa’ para salvar su liderazgo; Rajoy y Rivera acuerdan ‘explorar fórmulas para la gobernabilidad de España’. Estrella Digital: Mariano Rajoy apuesta todo a que la cúpula del PSOE frene a Sánchez (Elsa S. Vejo). Semanal Digital: Soraya se cita con influyentes periodistas para la sucesión de Rajoy (Ana Isabel Martín). Otro titular: Lo último del dinero iraní: periodistas para ensalzar a Pablo Iglesias (Manuel Ortega).

Cuarto Poder: Ada Colau anuncia un nuevo partido de izquierda no independentista en Cataluña. InfoLibre: El PSOE responde a Podemos que prefiere gobernar en solitario (Ion Uría). Eldiario: El PSOE propondrá un pacto de investidura a Ciudadanos y Podemos (Gonzalo Cortizo). Vozpopuli: Rajoy comienza a tender puentes con Rivera mientras aguarda el fin del 'pacto oculto' entre PSOE y Podemos (José Alejandro Vara). OKdiario: Cada vez más voces critican el liderazgo de Rajoy pero nadie da la cara (S. Fernández y M. Zaragüeta). El Español: 390.882 inscritos en Podemos decidirán por internet si apoyan a Sánchez como presidente (Alberto Lardiés y Patricia López).

ECONOMÍA
EFE: Bruselas avisa de la vulnerabilidad de España por el peso de su elevada deuda. Confidencial Digital: Bronca a España en Davos por incumplir la promesa de frenar a Podemos: De Guindos, Ana Botín, FG, Sánchez Galán..., escucharon reproches porque el año pasado dieron garantías de que el populismo no se convertiría en alternativa de Gobierno. Cinco Días: Prima de riesgo político: la dificultad para formar Gobierno empieza a reflejarse en la Bolsa; el Ibex cae el 1,8%, seis veces más que el Dax alemán y el triple que el Euro Stoxx; García-Legaz asegura que se retrasan inversiones por la incertidumbre; Bruselas alerta de la alta deuda pública de España.

Expansión: Bruselas advierte de riesgos para la deuda española. El País: Bruselas avisa por la alta deuda española. El Economista: Las autonomías de Podemos y PSOE aumentan la mora el 50%: el pago a proveedores sube a 61 días en noviembre, 21 días más que en las elecciones (José Luis Bajo Benayas). El Mundo: Las petroleras pierden 250.000 millones de euros por la caída del crudo (Daniel Viaña y Víctor Martínez). Vozpopuli: El sector petrolero se ríe de la ocurren de Margallo: ¿una refinería iraní en España? (Baltasar Montaño).

EMPRESAS
Europa Press: Abengoa propone un plan que supone reducir su tamaño y centrarse en ingeniería y construcción. Cinco Días: Abengoa reducirá su facturación un 33% para seguir a flote (Pablo Martín Simón y Laura Salces Acebes). Otro titular: Yield, escollo entre bonistas y banca en Abengoa. Expansión: Abengoa se dispara un 50% en Bolsa por las expectativas sobre su salvamento. Otro titular: El consejo de Abengoa da luz verde al plan de viabilidad. Otro titular: Cellnex quiere comprar activos en Reino Unido.

Vozpopuli: Caso Acuamed: el mayor 'pelotazo' de la trama acumula 227 millones en sobrecostes (Ó. López-Fonseca). Otro titular: El Gobierno auditará los contratos adjudicados en la época de Zapatero (B. Montaño). Otro titular: Hacienda reclama a Técnicas Reunidas 165 millones tras una investigación abierta en 2013 (Alberto Ortín). Otro titular: Bankinter: Abengoa quedará reducida a ‘una ingeniería de proyectos llave en mano’ (Nicolás M. Sarriés).
El Economista: Repsol vende a Gas de Extremadura y EDP el propano por 136 millones: cerca de 3.000 millones en desinversiones. Otro titular: Prisa planea vender Santillana por los escollos para sacarla a Bolsa: tiene el 73% de la joya d ela corona del grupo (Eva Díaz y Javier Romera). Otro titular: El Gobierno gana el primer laudo arbitral frente a la fotovoltaica: el Tribunal dice que estaba claro que la retribución podía cambiar (Rubén Esteller). Economía Digital: El Corte Inglés vuelve con rebajas agresivas de Black Friday: los grandes almacenes piden a sus proveedores grandes descuentos para su campaña de 75 aniversario (David Placer).

SECTOR FINANCIERO
Capital Madrid: González, aupado por el PP al BBVA, denuncia la conjura de políticos y empresarios: FG se queda con el dividendo en acciones, con la presidencia hasta los 75 años y hasta exige un gobierno estable, pero ignora que, con apenas un 0,058% del banco, se ha atrincherado 20 años en su cúpula (José Luis Marco). Otro titular: Inmobiliarias y constructoras absorben los escasos recursos de la economía española: ladrillo y finanzas copan la captación de recursos de las empresas para abordar el nuevo ciclo expansivo en un sector financiero que moviliza 9.808 millones en 2015 con ampliaciones, el 35% menos (Jorge Chamizo).

El Confidencial: Elpidio Silva, azote de Bankia, abre despacho en Barcelona con La Caixa como objetivo (Antonio Fernández). El País: Lucha de poder entre Economía y el Banco de España: el sector asiste perplejo al ataque de Guindos a Restoy por sus críticas sobre las injerencias políticas en la supervisión (Íñigo de Barrón). Cinco Días: Entrevista a Juan José Giner, secretario general de Banca de CCOO: ‘Este año saldrán de banc 20.000 empleados por las fusiones’.

Expansión: VidaCaixa supera a Mapfre como líder del seguro: crece un 30% y alcanza un volumen de primas de 7.200 millones de euros. Otro titular: El Supremo podría paralizar miles de demandas contra Bankia: la entidad se juega mañana el primero de los dos cartuchos con los que quiere sofocar la avalancha de demandas que están inundando los tribunales por la salida a Bolsa. (J. Zuloaga). Otro titular: Banca, dos semanas para hablar de fusiones: aprovecharán la presentación de resultados para tomar posición (Salvador Arancibia).

OTROS TITULARES DESTACADOS
La Razón: La Asamblea venezolana investigará la conexión entre Podemos y ETA (Aitor Sáez). ABC: La Fundación CEPS habría cometido delitos fiscales en Venezuela: la Asamblea Nacional de Venezuela abrirá esta semana una investigación sobre los contratos de asesoría que firmaron los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro con la fundación CEPS, a la que ha pertenecido toda la cúpula de Podemos. OKdiario: Carmena pone a un recién licenciado hijo de una líder de Podemos a gestionar los 125 kilos de la M30 (Francisco Mercado).

domingo, 24 de enero de 2016

Nadie, salvo Iglesias, quiere una investidura / Pablo Sebastián *

Ahora resulta que ni Rajoy ni Sánchez quieren presentarse ante el Congreso de los Diputados para someterse a la investidura en pos de la Presidencia del Gobierno. Y al final el único que desea poner en marcha ese proceso y que ha hablado claro y ha hecho una propuesta concreta ha sido Pablo Iglesias que ha invitado al PSOE a formar un gobierno de coalición progresista con IU y Podemos, ofreciéndose el propio Iglesias para ocupar la vicepresidencia.

Se podrá criticar su propuesta, su escenificación y su ambición, pero nadie se le puede negar a Iglesias su claridad y decisión. Ni se puede obviar que su hábil iniciativa obligó a Rajoy y a Sánchez a cambiar en cuestión de unas horas sus respectivas posiciones.

Rajoy retirando de urgencia su candidatura a la investidura tras decir el día anterior que se sentía fuerte para acudir al Congreso y presentar su opción del Gobierno; y Sánchez, que acababa de declarar su posición favorable a un pacto de gobierno con Podemos, para decir, finalmente, que la propuesta de Iglesias es un ‘chantaje’ y que debe ser Rajoy quien intente la investidura, a pesar que el líder del PP ya dio un paso atrás.

Al fondo de tan lamentable espectáculo de Rajoy y Sánchez solo está el Comité Federal del PSOE del próximo día 30, que es el que debe decidir si Sánchez puede o no pactar con Iglesias y en caso afirmativo bajo que condiciones. Y este Comité afecta también a Rajoy porque el PP -que no tiene ni tendrá aliados para la investidura de Rajoy- ya solo piensa en romper el Partido Socialista entrometiéndose en sus disputas internas. Lo que también favorecería a Podemos en caso de nuevas elecciones.

La renuncia de Rajoy ante el Rey Felipe VI a presentar su investidura debería ser su primer paso hacia atrás para su definitiva retirada del primer plano de la política nacional. En la que de momento permanece para cubrirse del caso Bárcenas e intentar llevarse con él al cementerio de la política al propio Pedro Sánchez al que ha convertido en enemigo personal, tras las múltiples agresiones que Rajoy sufrió por parte del líder del PSOE.

Y puede que ese suicidio político simultáneo de Sánchez y Rajoy que se vislumbra en el escenario nacional, ante la sorpresa del Rey Felipe VI, sea la mejor solución para salir del impasse y el enroque de PP y PSOE si es que de verdad ambos partidos no quieren elecciones anticipadas.

Lo que no parece que le convenga a ninguno de los dos porque tanto Ciudadanos como Podemos han entrado con buen pie en la legislatura y si PP y PSOE provocan nuevos comicios el viejo bipartidismo volverá a perder terreno ante los emergentes, como ya lo anuncian algunas de las encuestas publicadas.

A la vista de esta situación el próximo movimiento quizás debería ser el aplazamiento de la nueva ronda de consultas del Rey hasta después del Comité Federal del PSOE, puesto que Rajoy y Sánchez han dicho que ninguno de los dos es por ahora candidato a la investidura.

Lo que le da a Iglesias otra porción de protagonismo porque afirma con razón que ‘España no puede esperar’ a ver que pasa con estos dos. Mientras Albert Rivera también permanece a la expectativa de lo que pase en el citado Comité Federal del PSOE convertido en nuevo polo de atención general, sobre el que se concentran todas la miradas y luchas de poder y facciones del PSOE y de su entorno mediático (Prisa) y a la vez empresarial.

(*) Periodista

La España oficial y la España real / Ramón Cotarelo *

Todos lo medios de comunicación, todos los mentideros, las tertulias, las barras de las cervecerías, en donde los españoles suelen resolver el problema del Oriente medio entre caña y caña, hablan sin parar de lo mismo:las consultas reales para la formación del gobierno. No hay sitio para nada más. Una situación muy enrevesada, casi laberíntica.

Prácticamente todos los comentaristas se rindieron a la audacia de Pablo Iglesias al proponerse a sí mismo como vicepresidente de un gobierno de coalición con el PSOE, antes de que nadie hubiera dicho esta boca es mía. Una jugada maestra, fulminante, un órdago, una finta que, según muchos analistas dejó descolocado a Sánchez e indujo a Rajoy a quitarse de enmedio.

De escuchar los habituales ditirambos que Podemos se dedica a sí mismo permanentemente: el movimiento de Iglesias fue la causa de la retirada de Rajoy. Solo que Rajoy no se retiró, sino que se hizo a un lado cucamente, a esperar acontecimientos porque, dando por cierto que no será investido, prefiere nuevas elecciones, mientras Pedro Sánchez, nada interesado en ellas, tomó distancias de la oferta de Iglesias y sus amigos del PSOE la calificaban de humillación y chantaje, ignoro por qué. No veo el chantaje por parte alguna. Veo, sí, mucha petulancia, habitual en estos salvapatrias de nuevo cuño populista, pero nada de chantaje. Es lógico, además, que pujen por sacar adelante un gobierno, antes de que retornen las fricciones en su grupo con las franquicias una vez se sienten estas a considerar cómo ese "ministerio de la plurinacionalidad", en realidad suena a ministerio de las reservas indias.

El repliegue del presidente de los sobresueldos desconcierta el protocolo. No está previsto que quien dice haber ganado las elecciones no pueda formar gobierno. Pero sí está previsto que el que no pueda formar gobierno haga mutis por el foro y no se quede a un lado, a ver si tiene mejor suerte en otra ocasión y bloquea la salida. El Rey convoca nueva ronda de contactos y, según se supone, la solución podría ser el gobierno de coalición de la izquierda PSOE, Podemos y los dos de IU. Ya analizamos ayer sus perspectivas y facetas. Mientras tanto, Metroscopia, en sondeo encargado por El País, llega a la conclusión de que la gente valora negativamente a Rajoy, Sánchez e Iglesias, pero pone nota alta a Rivera. Este último dato es tan sorprendente que comienza uno a sospechar que el país oficial es, en realidad, una ilusión, una quimera, una fábula narrada por un idiota, como dice Shakespeare.

Ese es el país oficial: gobierno, partidos, tribunales, jueces, Parlamento, Constitución, elecciones, representación, negociaciones, etc. El país del que hablan los medios, sobre el que se cruzan apuestas y que debaten los expertos. A su lado está el país real, el verdadero, el que responde a la verdadera esencia de este cortijo gobernado de siempre por una oligarquía corrupta, inepta y reaccionaria. Una jueza imputa un delito al partido del gobierno, el PP, por el borrado de los discos duros del ordenador del presunto delincuente Bárcenas, extesorero del partido. Llama a declarar a la tesorera actual del partido y al propio Bárcenas. Justo el mismo día que el hombre mano derecha de la vicepresidenta del gobierno se ve obligado a dimitir por su supuesta implicación en una estafa al parecer propiciada desde la misma Moncloa, sede del gobierno. En cualquier lugar del planeta el presidente de ese partido estaría ya en su casa. Aquí está en el gobierno y quiere seguir.

Es el país real,  gobernado por un presunto corrupto, rodeado de ladrones y sinvergüenzas, algunos de los cuales están ya en la cárcel y otros esperan entrar en breve, al frente de un partido que es una banda de malhechores que llevan años tomando las instituciones públicas al asalto y esquilmando el erario en donde quiera que se relacionan con él. Un país cuyo Jefe del Estado tiene a su hermana sentada en el banquillo acusada de delinquir y un cuñado en idéntica circunstancia y un padre, Rey dimisionario, cuyo comportamiento ha sido inadmisible desde todos los puntos de vista y que ha amasado un dineral, de lo que informa la revista Forbes, sin que hasta la fecha haya dado explicación alguna sobre el origen de su fortuna.

Real y muy real es que el mismo pavo que protegió y amparó a su amigo Bárcenas, que cobró sobresueldos de procedencia dudosa, engañó a todo el mundo con un programa electoral falso, mintió descaradamente en al Parlamento y protegió y amparó prácticamente a todos los delincuentes del PP, tiene el morro de presentar su candidatura a la presidencia del gobierno. Como lo es que el partido cuyos miembros (muchos de ellos con altos cargos de la administración, empezando por el consejo de ministros), han entendido la política como un medio para enriquecerse a costa del bien público, para enchufar a los amigos y parientes y esquilmar el país, privatizando sus bienes colectivos o simplemente robándolos, tenga la representación parlamentaria más numerosa

Son estos sinvergüenzas quienes, disfrazados de políticos, atienden a todos los ritos de la democracia, como si aquí hubiera un gobierno y no un consejo de forajidos; un Parlamento y no un coro de paniaguados, enchufados y botarates; unos tribunales y no unos jueces obsequiosos con los poderosos; como si los medios tuvieran periodistas independientes y no sicarios a sueldo; como si los curas se dedicaran a pastorear a la grey y no a arramblar con cuanta riqueza se cruza en su camino para enriquecer a la Iglesia. Háganse cuantas excepciones se quieran en todas esas categorías. Siempre serán excepciones.

El país real es este que todos padecemos. El otro, el de las consultas reales, las tertulias, en el fondo, es una ilusión, un mundo virtual.
 
P.D.) Ironías de la vida. En mi artículo de elMón.cat de hoy trato de demostrar que la combinación de un posible gobierno de la izquierda en España depende del voto favorable o, cuando menos, la abstención de los nueve diputados de ERC y los ocho de Democràcia i Llibertat. Palinuro lo anunció ya en la noche del 20D, Todos pierden menos los catalanes y ahora eso es patente. 
 
Cuando Tardá (ERC) dice que no hay posibilidad de gobierno de izquierda en España si no reconoce la soberanía del pueblo catalán, igual que cuando Homs (CDC) anuncia que no regalarán su abstención al gobierno de Madrid, están poniendo un dogal muy estrecho en el cuello de la hipotética coalición izquierdista española. 
 
Por ahora es inimaginable que el PSOE admita ese principio de soberanía catalana y también que acepte referéndum de autodeterminación. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que eso pasara. Y, si los dos partidos independentistas se obstinan en mantener sus exigencias, está claro que no podrá haber gobierno de izquierda en España. Podría haber uno de gran coalición (PP - PSOE y, quizá, C's) que el PSOE no admitiría en ningún caso, o nuevas elecciones.

El problema para los partidos españoles reside en ese escenario de elecciones nuevas. Nadie las quiere, pero es una amenaza de los independentistas catalanes con mucha fuerza porque es muy verosímil ya que a ellos les interesa por cuanto mientras no haya gobierno en España ellos podrán poner en marcha con más tranquilidad su hoja de ruta.
 
 
(*) Catedrático emérito de Ciencia Política en la UNED

sábado, 23 de enero de 2016

Rajoy tan patético como Valcárcel / Apunte de Argárico *

Lo de este opositor tramposo de Pontevedra es tan patético como lo del donnadie de Valcárcel, aferrado al sillón de presidente del PPRM por miedo a que lo bajen y tenga de inmediato que responder de sus fechorías ante la Justicia emanada del Tripartito de la Regeneración. Si bien aquel también está del murciano hasta el gorro, no es momento de tomar decisiones, que es difícil lleguen ya a tiempo vista la espantá de torero resabiadillo. Rajoy sabe que el eurodiputado pimentonero no estará con él ni un minuto más si deja de tener las riendas del Gobierno y del partido, algo que el del barrio de Santa Eulalia parece sabe cercano por lo que oye en Bruselas a sus compañeros de euroescaño.

Ahora le está haciendo la cama, igual que antes sucedió con Garre, al caradura de Pedro Antonio, que ha tenido que refugiarse en las ubres de Mendoza frente a la que se le avecina con la judicatura más próxima al jefe. No hay favores para todos y los pocos que se puedan pedir y conseguir son para Valcárcel, que los va a necesitar en gordo si se abre paso en Madrid un gobierno de izquierda. En ese pánico coincide con Rajoy, que lo enmascara con teóricos peligros para todos los españoles cuando el riesgo cierto lo corre él y los suyos con el 'caso Bárcenas', reactivado y en progreso precisamente ahora. Así, que PAS dejado a su suerte para evitar que arrastre a viejos padrinos, y la renovación del PPRM al puro servicio de intereses espúrios.

Lo del bien de Murcia, lo del bien de España... es realmente el interés y prebendas a punto de perder por parte de este par de trileros de Rajoy y Valcárcel, corcomidos y corroidos por la corrupción, y que ahora prometen hacer lo que no han hecho en sus mandatos de gobierno.

Ahora resulta que esa tan cacareada renovación generacional del PPRM no era más que una coartada, un maquillaje de la podredumbre acumulada tanto en Murcia como en Génova 13, y que la verdadera impuesta por las circunstancias viene de fuera, no gusta y asusta por lo que pueda suponer de exigencia de responsabilidades ante los tribunales de justicia. Sabida ya por Valcárcel la salida procesal del actual presidente de la Comunidad Autónoma, condena cierta, el sátrapa se vuelve a presentar a la reelección como presidente del PPRM en el ya muy retrasado congreso regional del partido, para volver a controlar las listas de cara a unas elecciones generales que vendrán necesariamente adelantadas en dos años como máximo sino antes.

Uno dispuesto a colaborar con la Fiscalía Anticorrupción, llegado el caso, sobre la desalinizadora de Escombreras, es el cesado ex presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, Adrián Ángel Viudes, apartado de su cargo en junio de 2014 precisamente por no ceder ante la mafia murciana - que se resiste a morir - para que firmase determinados documentos para dar, en algun aspecto, apariencia de legalidad a una obra que no lo era en origen. Antes habrá que escucharlo presumiblemente en la correspondiente comisión parlamentaria de investigación en la Asamblea Regional para hacerse una idea de lo que puede dar de si una comparecencia ante juez instructor.

Su sucesor, y acreditado lacayo político de Valcárcel por pura ambición personal, Antonio Sevilla, si legalizó situaciones de alegalidad al respecto firmando con fecha de 2014 autorizaciones de 2013 a Desaladora de Escombreras S.L., con carácter retroactivo y tras evacuar consultas, dice, con la Abogacía del Estado, referente al cajón de captación de agua de la dársena de graneles líquidos. Y ahí es donde espera su momento de decir algo al respecto el fiscal de delitos medioambientales del TSJ, con independencia de lo autorizado desde la Autoridad Portuaria, su fecha y por quien.

De poco le va a servir ya a Sevilla anatematizar a todos y cada uno de los funcionarios que establezcan comunicación con su antecesor Viudes en esas reuniones semanales celebradas a mediodía en Cartagena. El ex presidente tiene información puntual de todo cuanto acontece en su ex feudo durante veinte años. Nada se le escapa y, a buen seguro, que Sevilla terminará lamentando haber sido el voluntario para suceder a esta especie de capo aristocrático relacionado familiarmente con la independencia de los Estados Unidos en época del murciano Floridablanca y el malagueño Bernardo de Gálvez.

Lo de Escombreras tiene todos los visos de gran tumba política, los hombres de Antonio Cerdá en la CHS incluidos, ahora que la ministra Tejerina -a propósito de lo de Acuamed- va a entrar a fondo en todos los contratos de su Ministerio con FCC y que el abogado gallego Núñez ha elevado una queja al Consejo General del Poder Judicial para que su querella interpuesta hace ya meses ante el juzgado nº 9 de los de Murcia, vacante y con interino, se remita al juzgado nº 5 donde están las actuaciones presentadas por el abogado murciano De Ramón al respecto, y así comience a andar la investigación judicial sobre la desalinizadora de Escombreras.

Pero lo más interesante que se espera es tener acceso a un documento, por vía judicial, que por presión del propio Valcárcel sobre el entonces consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio de la Región de Murcia, firma Antonio Sevilla Recio dirigido a 'Sacyr' como integrante principal de la empresa concesionaria del aeropuerto de Corvera y, pese al consejo en contra del exvicepresidente Juan Bernal, donde la Comunidad Autónoma desiste del contraval y del compromiso de que asuma Aeropuerto de Murcia S.A. a la plantilla de Aena en el aeródromo de San Javier tras una eventual apertura del nuevo aeropuerto internacional. Unas instalaciones que, según el discurso oficial de Valcárcel, no iban a costar ni un solo euro a los murcianos aunque ahora vayamos ya por 22.000 diarios.


(*) Pseudónimo de un veterano periodista murciano

La propuesta del Rey / Ignacio del Río *

La Constitución no establece ninguna norma limitativa en la propuesta del candidato a la investidura como Presidente del Gobierno que debe transmitir el Rey, Jefe del Estado, al Presidente del Congreso de los Diputados. No hay otra condición que la consulta a los grupos políticos con representación parlamentaria, conforme al artículo 99.

La Constitución no impone al Rey un orden de propuesta predeterminado por el resultado electoral. Si así fuera no sería necesaria la previa consulta a los grupos políticos y la propuesta sería un acto formal que se formularía de manera debida.

En tal caso la Constitución diría en su artículo 99: “1.Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey a través del Presidente del Congreso, propondrá como candidato a la Presidencia del Gobierno a la persona designada por el grupo político que tengan mayor número de diputados adscritos a su grupo parlamentario”.

Y tampoco establece la Ley fundamental cuantas sucesivas propuestas deben presentarse ni en qué plazo debe hacerse, si no se otorgase la confianza a la primera propuesta.

Por tanto, es una facultad conferida al Rey sin limitaciones, no regulada por Ley Orgánica que tampoco se prevé en la Constitución, lo cual no excluye que pudiera desarrollarse el artículo 99 si en algún momento se considera conveniente por el Congreso.

Debe además recordarse que es un facultad del Rey que no requiere el refrendo del Presidente del Gobierno en funciones, obviamente pues no sería lógico que refrendase en el caso de continuidad su propia propuesta, aun cuando esta exclusión no se recoge en la enumeración de actos sin refrendo que establece el artículo 65.2: nombramiento y cese de miembros civiles y militares de su Casa.

El refrendo como es sabido traslada la responsabilidad a la persona que refrenda, dado que el Rey simboliza, arbitra y modera pero no gobierna.

Estamos, por tanto, si fracasa la primera propuesta, ante un proceso político sin precedentes que marca un hito en la historia de la aplicación de la Constitución de 1978.

Desde el punto de vista político y bajo el principio de que el Rey simboliza, arbitra y no gobierna es evidente que las consultas a los grupos políticos van dirigidas a explorar si concurre una voluntad mayoritaria para la investidura del Presidente del Gobierno, sea o no el líder del grupo político que cuente con más diputados en su formación.

Por tanto, no hay ningún elemento jurídico que sustente una propuesta vinculada al candidato que ganó las elecciones, si en las consultas resulta que el Rey recibe la conformación de una mayoría alternativa.

Y desde el punto de vista político, como dice el artículo 56 de la Constitución, El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones. Su actuación, por tanto, está guiada por el funcionamiento regular de las instituciones y el Congreso de los Diputados que representa la soberanía nacional es un pilar institucional que está inserto en la base constitucional.

En el ambiente político que quiere propiciar Pedro Sánchez, con un silencio sorprendente de los demás partidos y especialmente del primer afectado que es el Partido Popular, se constata una estrategia dirigida a convertir la primera sesión de investidura en una especie de moción de censura a destiempo a Mariano Rajoy a quien se pretende someter a un juicio político de su Gobierno y de su persona. Una autentica trampa dirigida no a proyectar el futuro sino a ajustar las cuentas del pasado. Un pasado que ha situado que bajo el liderazgo de Sánchez ha situado al PSOE en el peor resultado desde 1978.

Hoy mismo ha insistido en un estado de cierta excitación que “Rajoy o se presenta o se debe ir a su casa”. Una afirmación que le es directamente aplicable después de haberse proclamado en un exceso verbal de auto afirmación “arquitecto del cambio”. Si no se presenta a la investidura es por que no tiene una mayoría a su favor y, por tanto, aplicando la misma receta también debería irse a su casa, un destino que le auguran compañeros de su partido.

Si el Rey propone a Mariano Rajoy para su investidura es porque se dan dos condiciones: es el líder del partido con mas diputados y el Jefe del Estado no ha recibido una propuesta alternativa. Si recabada la opinión de los partidos políticos le manifiestan que han conformado una mayoría alternativa es evidente que esa sería la propuesta que trasladaría el Rey al Presidente del Congreso.

Esta constatación de la realidad tiene gran transcendencia política, ya que así debería comenzar su discurso Mariano Rajoy ante el Congreso de los Diputados: “Me presento ante su señorías para solicitar su confianza dado que se han cumplido las tres condiciones que exigen los principios democráticos para comparecer ante este Congreso de los Diputados. Represento a la lista más votada por los ciudadanos. Me respalda el grupo parlamentario con mayor número de diputados. Y su señorías no han ofrecido al Jefe del Estado una mayoría alternativa que tenga mayor respaldo”.

¿Qué sucederá si fracasan las dos primera investiduras?¿Habrá un intercambio de cartas entre los grupos políticos representados para que Sánchez obtenga la investidura que convierta a la Cámara y a la política en España en un zoco en el que todo vale y nada importa?

Los ciudadanos tenemos derecho a conocer cuales son los intercambios, los pactos y los compromisos que se asumen si realmente nos creemos que la nueva política es una realidad y no una farsa.

Si se ha criticado los pactos en los despachos en los Ayuntamientos, el PSOE no puede propugnar este modelo elevado a la séptima potencia cuando está en juego la gobernanza del país y la voluntad democrática expresada el 20 de diciembre.


(*) Abogado y registrador de la Propiedad


Rajoy, al final del camino por su mala cabeza / Melchor Miralles *

No está todo el pescado vendido. La política da muchas vueltas. Y Mariano Rajoy Brey no es fácil de derrotar. Creo que nos quedan muchas cosas por ver antes de tener Gobierno, o elecciones. Pero lo tiene crudo.

El PSOE es un mar de dudas y recelos. Cruz de navajas por el control. Se ha instaurado en parte de la prensa y la opinión pública el estado de optimismo respecto a Sánchez. Pero tiene enemigos y problemas. Buena parte de los dirigentes autonómicos no quieren que gobierne a cualquier precio, a braga quitada, y pretenden que el Comité Federal de fin de mes deba autorizar el acuerdo que se trajina con Podemos, IU, PNV y fuerzas independentistas variopintas. Ojo no vaya a ser que Sánchez crea tener La Moncloa a mano y le den un golpe interno, como los que él mismo ya ha dado, y se queda a las puertas del palacio.

Podemos juega con las líneas rojas, que suben y bajan, o desaparecen. La pasta es la pasta, y el poder el poder. Ahora dicen que el derecho a decidir no es línea ni es rojo. Pero se ponen campanudos con las políticas sociales que a Sánchez se le pueden poner en un pico que le haga un agujero en Europa y nos reviente las costuras al personal.

Y Rajoy, Mariano-se-fuerte-te-llamo-mañana, por su mala cabeza, puede estar en el final del camino. Y el PP al borde del precipicio, porque si el jefe no consigue revalidar, los cuchillos van a volar en Génova y alrededores, y el partido se va al carajo. Al menos este partido.

Hay quien le recomienda al presidente que ni le solicite al Rey la investidura y de un paso atrás previo. Son los que ven ya cocinado el pacto de izquierdas con el poyo nacionalista y separatista. Quizá le haya sucedido a Rajoy que no ha sido consciente, y nadie de su entorno le ha hecho ver, que esta vez las cosas no dependen de él, tan acostumbrado a hacer lo que le venía en gana, o en desgana. Por su mala cabeza lleva toda la legislatura sin escuchar, sin comprender, sin atisbar que tanta derrota acumulada no la levanta ni una macroeconomía a favor.

Rajoy y su entorno parecen tener asumido el final, la derrota definitiva. No se ha lanzado a saco a la arena porque no sabe hacer política. No ha sido capaz de trasladar a los ciudadanos que si no hay pacto PP-PSOE-Ciudadanos es porque Sánchez no quiere. Acostumbrado a su peculiar manejo del tempo político, instalado en el dulce no hacer nada para que todo siga igual, ha sido incapaz de entender que la cosa ha cambiado, que la peña se ha cansado. Y llegado el tiempo de la negociación, la mano izquierda, la cintura, el diálogo y la finta, se ha quedado sin sitio ni pareja de baile que le sirva.

Hay quienes tratan de armar un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos para después sumar a un PP sin Rajoy. Otros tratan de trajinar un acuerdo PP-PSOE-Ciudadanos con un presidente independiente. Incluso hay quien plantea ahí a Albert Rivera como solución.

Hay mucho movimiento. Nada se puede dar por cerrado. Pero Rajoy está al borde del abismo, y con Rajoy un Partido Popular repleto de cobardes que con su silencio cómplice han posibilitado este drama para el centro derecha. Si se consuma la tragedia van a tardar un rato en recomponerse. Por la mala cabeza de Rajoy y el miedo insoportable de sus mariachis.


(*) Periodista 


Tú primero / Josep Borrell *

Desde que se acabó el recuento de votos, Pedro Sánchez ha insistido en que el primero en intentar conseguir el apoyo del Congreso para formar gobierno debía ser el candidato del PP, por ser el partido más votado y, aunque lejos de la mayoría absoluta, el que ha obtenido más escaños.

Sánchez ha seguido argumentando que si Rajoy no reúne los apoyos adicionales necesarios para tener más votos a favor que en contra, los socialistas tratarían de formar gobierno apoyándose en una “mayoría de progreso”. Ese planteamiento excluía, y sigue excluyendo, cualquier apoyo por activa o por pasiva, léase abstención, a un gobierno del PP, sea con Rajoy o con cualquier otro candidato, considerando que la repetición de las elecciones era la ultima solución y que había que intentar evitarla.

Este esquema secuencial daba tiempo y ocasión para alargar las negociaciones, despejando las distintas alternativas posibles. Primero Rajoy y, una vez que no consiguiera la investidura, negociaciones para conformar un gobierno alternativo, sin el PP, y contando con los apoyos explícitos de unos y las abstenciones de otros.

Tenía su lógica. Pero este planteamiento ha saltado por los aires con las dos jugadas simultáneas e inesperadas de Rajoy y de Iglesias. El primero renunciando a someter su candidatura al voto del Congreso, porque admite que no sólo no tiene una mayoría a favor sino que tiene una mayoría absoluta en contra, al no haber conseguido ni un solo apoyo en todo el Parlamento adicional al de su grupo, salvo quizás el de Gómez de la Serna.

Rajoy reconoce que el PP esta hoy en una absoluta, y bien ganada soledad, y que en estas condiciones pedir la investidura equivaldría, en el mejor de los casos a un serio hándicap para futuras maniobras, y en el peor a un suicidio ritual.

De manera que Rajoy cede cortésmente el paso a otro candidato. Vd. primero por favor. Pruébelo Vd. que yo, hoy por hoy, no puedo. Mañana, ya veremos. Depende de como le vaya a Vd. en ese primer intento. Si se estrella, se abren nuevas posibilidades. Incluso puede que nuevos interlocutores. Porque Rajoy sabe, como todo el mundo, que dentro de la globosesfera socialista hay una considerable división acerca de la conveniencia de intentar formar un gobierno en alianza con Podemos y otras fuerzas minoritarias, desde la posición de debilidad que representan los magros resultados electorales obtenidos.

Y al mismo tiempo, el líder “confederal” de Podemos le ha marca a Sánchez el terreno para plantear ese primera formación de mayoría parlamentaria. Gobierno de coalición. Olvidada, o difuminada, la línea roja del referéndum de autodeterminación para Catalunya que hacia imposible el dialogo Psoe-Podemos según las restricciones a la negociación definidas por el Comité Federal socialista. La cuestión catalana, que estaba desestabilizando la política española como lo hizo en los años 30, ya no es un impedimento, al menos para sentarse a hablar.

Así, Podemos marca el terreno de juego. Nada de apoyos a un gobierno minoritario a cambio de algunas concesiones políticas y programáticas. Plena participación en un Gobierno de coalición con los puestos repartidos entre las fuerzas que lo componen proporcionalmente a sus fuerzas relativas.

Un anuncio público mediatizado sin advertencia previa a los socialistas, explicando a los ciudadanos en directo lo que le había trasladado al Rey en las consultas.

Como en Portugal, pueden argumentar. Pero por mucho que Sánchez e Iglesias hayan ido a Lisboa en busca de ejemplo, conseja o inspiración, la situación portuguesa y la española son muy diferentes desde el punto de vista de formar una coalición de izquierdas. La diferencia en escaños entre PSOE y Podemos es mucho mas pequeña que en Portugal entre socialistas y comunistas, su cohesión interna menos solida y sus perspectivas electorales no están en alza. Y en Portugal la izquierda radical ha preferido apoyar al gobierno sin entrar en el.

Por eso, la actitud de Podemos puede que no sea tanto la de abrir sinceramente la puerta a la negociación de una alternativa al gobierno del PP, como Sánchez venía pidiendo ,pero para después del fracaso de Rajoy en su investidura, como la de hacer imposible esa alternativa. Mas que en Lisboa están pensando en Atenas, no en gobernar con el PSOE sino en superarlo como fuerza hegemónica de la izquierda.

Las estrategias de Rajoy y de Iglesias son claras. Para Rajoy, se invierten las tornas, Vd. primero Sr. Sánchez, y si Vd. no lo consigue todavía estaré yo vivo para seguir en el juego. Para Iglesias, ser el primero en poner sobre la mesa una oferta de máximos que deja claro que no favorecerá la investidura sin importantes contrapartidas en términos de responsabilidades políticas, visibilidad mediática y sobre todo la percepción de la victoria en las negociaciones.

Y si estas no prosperan, hacer recaer sobre el PSOE la responsabilidad del fracaso en el intento de formar un gobierno “de progreso”. Y de paso, ahondar en las contradicciones internas de la familia socialista donde muchos verán en la propuesta de Podemos un regalo envenenado o, como ya se ha dicho, una “humillación”.

Pero, por mucho que así puedan considerarlo algunos, ahora Sánchez no tiene más remedio que acelerar los contactos con Podemos. Jugar a dos bandas, por una parte con Podemos y por la otra con Ciudadanos, acariciando la posibilidad de conseguir la investidura gracias al voto favorable de Ciudadanos y la abstención de Podemos (y de todos los demás), se ha hecho más difícil. Después de la oferta de Podemos, es muy dudoso que se repliegue aceptando ese delicado equilibrio.

Que Rajoy le cediese el primer envite no estaba en los planes de Sánchez. Puede decir que si Rajoy no quiere ir al Congreso tiene que irse a su casa. Pero nada le obliga a hacerlo, Rajoy esperará a ver que es capaz de conseguir Sánchez, sin haber pasado por el desgaste de un rechazo.

Habrá que negociar, y ahora sin el tiempo y la calma del escenario secuencial que Sánchez había imaginado.


(*) Ex presidente del Parlamento Europeo

El póker de la Zarzuela / Marcello *

Decíamos ayer que, después del circo de ‘ocupa el Congreso’, o mejor dicho de la entrada de Podemos en el Congreso de los Diputados con el bebé de Bescansa mamando, puños en alto, griterío y prometiendo la Constitución por las bravas, Pablo Iglesias iba a montar otro número con motivo de su visita al palacio de la Zarzuela para su primer diálogo oficial con el Rey Felipe VI.

Y así ha sido, y el líder de Podemos ha vuelto a robarles la merienda a Rivera, Sánchez y Rajoy con su propuesta, ante el Rey, de un Gobierno de coalición entre PSOE, Podemos e IU donde él mismo sería vicepresidente.

Y ahí está el titular, con luces de neón inundando Time Square: ‘Iglesias se postula para ser vicepresidente con Pedro Sánchez’. Le falto añadir que también está dispuesto a pactar con Merkel y con Trump.

Y todo lo demás se quedó en un segundo plano hasta las últimas horas de la tarde del viernes que fue cuando Rajoy creyó llegada su hora en esta partida de póker que se ha convertido esto de la investidura a la presidencia del Gobierno y se dio un ‘pase negro’ diciendo que declina someterse a la investidura. Pero que no se va y se mantiene a la espera. Y todos sorprendidos hasta en el PP donde a Soraya le han puesto unas gafas enormes propias del ‘Un, dos, tres, responda otra vez’, porque la pobre está confundida y no las ve.

Y Pedro Sánchez que estaba muy gallito se desconcertó con la espantá de Rajoy y su adjunto Luena afirmó que Mariano era ‘un anti sistema’ por estropearle el plan a Pedro. O sea que Iglesias le ofrece a Sánchez una sonrisa para que sea el presidente del Gobierno y que ahora, antes de lo que se esperaba, le toca turno a Sánchez para envidar, mientras en el PSOE -¡Rubalcaba ha vuelto!- ya está armado el patín. Los unos diciendo que Iglesias humilla al PSOE, otros que el pacto con Podemos es una locura y Sánchez convencido de que ésta es su oportunidad.

Efectivamente, Sánchez lo tiene claro: o entra por la puerta grande de la Moncloa o sale por la enfermería. Está como un novillero con ganas de triunfar en Las Ventas, ahora que sus imbéciles compañeros de Córdoba votaron contra los toros en la capital del califato del toreo. Pero lo malo es que ‘los millonarios’ que ha contratado Sánchez para que lo saquen a hombros por la puerta de Alcalá son los de Podemos. Y con estos nunca se sabe si finalmente lo van a pasear o lo van a tirar al Manzanares.

El lío es menudo y el caballo sin cabeza’, como le dijo un picador a El Litri en la Monumental de Méjico cuando tras una embestida del toro el castoreño se cayó al suelo y el mozo de estoques lo subió al revés en el caballo mirando a la grupa. Pues eso, el lío es menudo.

E Iglesias, que va de farol, hace como si llevara ‘trucha’ (un trio) de ases en la mano, y se pavonea en la sala de prensa del Congreso de los Diputados presentando a sus ministros, con el JEMAD Rodríguez con cara de palo y cachondeándose de media o toda España, porque lo que Iglesias quiere de verdad es dinamitar el PSOE para convertirlo en el PASOK y él ocupar el sitio de Tsipras.

Y ahora Rajoy, como Curro en sus buenos tiempos, ha dicho que él no torea ese bicho negro zaino de la investidura y que salga Sánchez si tantas ganas tiene de triunfar. La verdad es que Mariano no lleva una buena racha de un tiempo a esta parte. Sánchez le llama deshonesto, le dan un puñetazo en Pontevedra, un falso Puigdemont le toma el pelo, Sánchez no quiere hablar con él y al final se retira de la investidura. Y hace bien porque le han vuelto a imputar a otro tesorero o tesorera y ya van tres, e incluso al PP por destruir los discos duros de Bárcenas.

¡Pobre Mariano! Se da un pase negro con las mismas cartas, ‘la mano del muerto’ que tenía ‘el salvaje Bill’ cuando le pegaron un tiro en la cabeza: dobles parejas de ases y ochos. Poca metralla para amedrentar a sus adversarios. Pero de momento Mariano, que tiene mucho tiempo libre como confesó a su falso Puigdemont, se irá unos días a descansar en lugar de preparar el debate de investidura, al que pensaba acudir en ese Congreso que se ha convertido en la caja de los truenos nacionales.

Pobre Mariano, con lo malo y perverso que ha sido durante la pasada legislatura -que se lo pregunten a Gallardón-, y ahora está hecho polvo y nadie quiere hablar con él. Y el novillero Sánchez lo insulta cada vez que abre la boca, lo que dicho sea de paso no está nada bien.

Eso sí, el que se lo está pasando bomba es el Rey. El monarca está en el estrellato disfrutando con la partida y además se ha ganado al coleta, lo que tiene su importancia porque los monárquicos siempre pensaron que Podemos, a la primera oportunidad, le sacarían a los Reyes Felipe y Letizia dos pasajes para Cartagena. Pero de momento Pablo Iglesias se ha deshecho en elogios del monarca: ‘muy preparado, informado y capacitado’, dijo del Rey después de comentarle que al entrar en el monte de El Pardo camino del palacio de la Zarzuela había visto unos ‘ciervos muy bonitos’. ¡Angelito!, este Iglesias es como un niño.

¿Ven como este chico, Iglesias, no es tan fiero como lo pintan? Ayer corrió la voz en Wall Street de que la vicepresidencia de Iglesias sería peor que lo del petróleo, y en Davos varios banqueros se echaron a llorar. Pero al final la cosa se tranquilizó porque subió algo el petróleo y los chinos empezaron a respirar.

Al Rey Felipe el que le gusta es Albert Rivera, y puede que después Iglesias -por lo menos a la Reina Letizia-, y los que menos le gustan son Sánchez y Rajoy. Pero el monarca tiene que disimular y tratar a todos por igual. Y además todavía tiene investidura para rato, porque el 27 vuelta a empezar, lo que le encanta a Pablo Iglesias porque así podrá volver a ver los ciervos y los Bambi del palacio -igual se aparece por allí ZP- y si tiene suerte también verá los jabalíes, pero en ese caso que no se acerque por lo que pueda ocurrir.


(*) Pseudónimo de un veterano periodista cordobés


Drácula nunca muere / Ramón Cotarelo *

Nunca. Hay que matarlo clavándole una estaca en el corazón. Mientras tanto, vuelve siempre. Huyendo de la luz del sol, al amparo de la noche y el sueño; el sueño de la razón, que engendra monstruosidades, como el gobierno del PP de los últimos alucinantes cuatro años.

¿Qué significa el adverbio ahora? Es una ilocución pobre, como si no quisiera expresar todo lo que el hablante pretende. Sería quizá más justo que dijera que renuncia por ahora, de donde se sigue que puede volver, que no se va del todo. Drácula no muere. Hay que ir a matarlo. ¿Y cómo va a volver? Rajoy tiene un método de afamado prestigio: se queda uno en la penumbra, en silencio, viéndolas venir y espera uno mejores momentos. Aunque sea a costa no ya de la estabilidad del sistema, sino de su misma racionalidad. ¿Acaso no lo hizo en aquel episodio de la renovación del Tribunal Constitucional, que bloqueó durante años hasta obtener una composición favorable de esa alta instancia? Con la semirrenuncia de Rajoy, el Rey reabre consultas la semana que viene. Si tampoco se resuelve, será preciso abrir más consultas. Y en todas vendrá Rajoy, a decir que "por ahora", renuncia.  A lo mejor se llega antes a unas elecciones nuevas por sucesivos fracasos que experimentando un gobierno polícromo y minoritario de la izquierda que también fracasará en cosa de meses.

Por eso Rajoy no ha preparado su investidura. Se ha preparado su nombramiento como candidato al gobierno de su partido en caso de nuevas elecciones. Si las hay, Drácula-Rajoy regresará a vampirizar de nuevo el sistema.

La única forma de evitarlo es el gobierno de coalición PSOE-Podemos. Como es obvio. Con los dos náufragos de IU. Es la fórmula que Palinuro ha propugnado siempre y en unas proporciones muy realistas. Sin olvidar algo esencial: con sus 90 diputados, el PSOE es el partido de la famosa centralidad política por más que los de Podemos sigan poniéndose plumas de farol, como ese último de que la retirada de Rajoy es obra suya. Todos los pactos posibles pasan por el PSOE. Si "centralidad" quiere decir algo, supongo, es esto. No hay coalición PP - PSOE porque el PSOE no quiere. Puede haber coalición PSOE - Podemos con mayor probabilidad que la de PSOE - C's. Quizá podrían los supuestos izquierdistas, esos de la transformación imaginaria, dejar la cantinela de la igualdad entre el PP y el PSOE a la luz de los datos. Pero da un poco igual. En el fondo, nadie racional lo cree. Lo dicen los fanáticos, pero esos pueden decir cualquier cosa.

El pacto PSOE - Podemos se lo ha enunciado Iglesias al Rey ex abundatia cordis y el Rey, que está aquí de correveidile, se lo ha soplado a Sánchez. Son verdaderos cortesanos: se comunican a través del Rey, no directamente de tú a tú como hacemos los ciudadanos. Tiene gracia. Estos tienen de republicanos lo que Palinuro de jesuita. El anuncio responde a una táctica que parece afirmativa, performativa, provocadora, tiene un tufo a petulancia de novato que echa para atrás. Iglesias pide para sí la vicepresidencia a la que había renunciado expresamente hace un par de semanas (sin que en ningún caso se la hayan ofrecido) y reparte a voleo varios ministerios entre su guardia pretoriana en Podemos
 
Por cierto, podían dejar de aparecer en piña, prietas las filas, como en una sesión del soviet. Para decir lo que dice Iglesias, basta con él. El mudo coro detrás con caretos de guiñol en descanso, es ridículo. Y el mejor ministerio, uno que han excogitado, llamado ministerio de la plurinacionalidad que no estaría mal si alguien consiguiera determinar de forma comprensible cuál sea su ámbito, contenido o competencia. Hay quien ve en la propuesta de Podemos un intento de "humillar" al PSOE. Me parece un vocabulario trasnochado, como tomarse el debate político en términos melodramáticos. Los de Podemos hacen bien en plantear sus exigencias. Lo que no parece es muy inteligente. Lejos de quedar humillado, el PSOE queda "avisado".

La cuestión es si entiende el aviso. Podemos ofrece formar gobierno porque la presión de la izquierda social para ello es irresistible y, si hay ruptura y nuevas elecciones, es muy probable que el responsable lo pague caro. La idea de "nuevas elecciones" no es grata a nadie. No lo es al PSOE y tampoco a Podemos que quizá no pueda reproducir las franquicias. Solo le interesan al PP. Razón de más para no hacerlas. No hacerlas, formar un gobierno y gobernar es clavar la estaca en el corazón de Drácula, impedir que Rajoy vuelva. Es dar tiempo a que en su partido se organice la resistencia y se le busque sustituto. 

El PSOE tiene muy fácil la negociación con Podemos. Si esta es buena noticia o no en Andalucía y entre los barones es otro asunto de importancia relativa porque, hecha la coalición, el posible malestar interno sería de partido, pero no de Parlamento, mientras que una hipotética rebelión interna en Podemos sería más de Parlamento que de partido y tendría otro carácter. El PSOE tiene que negociar un gobierno capaz de derogar la legislación más antipopular, injusta y troglodita de esta derecha neofranquista, combatir la corrupción en todas las esferas que, como se ve, son todas, y atender a las necesidades más urgentes de la gente: el paro, las condiciones laborales, los servicios públicos de todo tipo, la reforma fiscal.

La dificultad mayor de ese gobierno de izquierda es el referéndum de autodeterminación en Cataluña. Ignoro si Podemos lo mantendrá o no. Supongo que En Comú Podem lo exigirá y ahí aparecerá la primera grieta en el gobierno de la izquierda. Este encontrará apoyo seguramente en C's ante cualquier eventualidad referente a la autodetermación catalana. El gobierno estará obligado a pactos de geometría variable y no son descartables crisis periódicas que pondrán en riesgo la coalición. El mantenimiento de esta coalición es imprescindible si se ha de clavar la estaca en el corazón de Drácula e impedir el retorno de ese súcubo de la vulgaridad que es el presidente de los sobresueldos.

Paradójicamente, casi diríamos que es un sarcasmo del destino, la estabilidad del gobierno de España depende del apoyo que le preste la minoría catalana de ERC (nueve diputados) y DiL (ocho). Ese gobierno podría apoyarse, en el mejor de los casos, y sumando los seis diputados del PNV y los dos de Bildu, en 165 escaños. Lo suficiente para ganar a un voto unitario de PP y C's y necesitando la abstención de los catalanes. Con su voto positivo, el gobierno de coalición llegaría a la mayoría absoluta.

En resumen, el gobierno de España depende del voto y/o la abstención de quienes pretenden independizarse de España. Tiene su ironía.
 
P.D.) La noticia de la disposición de PSOE y Podemos a formar gobierno contando con IU es tan buena y alentadora que no resisto la tentación de subir un post de urgencia para celebrarla porque coincide con lo que Palinuro lleva pidiendo desde hace mucho tiempo. Véase, por ejemplo, el 25 de marzo de 2015.
 
Pedro y Pablo, apóstoles en falta. Mañana intentaré un análisis más reposado. Este es solamente para señalar algunos puntos a los que habrá que prestar atención:

El acuerdo es muy conveniente en interés de los dos partidos y de la gente en general. El 20D ha dejado ver que el país está harto de esa pandilla de ladrones, meapilas y franquistas que le han amargado la vida a todo el mundo mientras rompían España (por usar su terminología) a base de su incompetencia. Ahora toca un gobierno de izquierda para retornar a la senda de la democracia, los derechos, la dignidad y el bienestar.

La oferta ha sido transmitida por Felipe V + I de Pablo a Pedro. Mal hecho. ¿No pueden hablar entre ellos? Al final resulta que los verdaderamente cortesanos son los supuestos republicanos.

Pablo ha tomado la iniciativa. Eso está bien, aunque sigue revelando bisoñez. Por un lado se le ven en exceso los deseos de ocupar poltronas (ya se lo están echando en cara en las redes) y de presionar a Pedro, lo cual es todavía más ingenuo porque da tiempo a este a responder con el lema del arte de Cúchares: parar, templar y mandar. Pero, sobre todo, lo que entierra, es de esperar que definitivamente, es toda la demagogia de PP = PSOE, el búnker y otras imbecilidades para consumo de fanátic@s. Cómanse ya el antisocialismo "visceral" estilo Anguita.

Pedro ha reaccionado con mesura y hasta cierto sorprendente sentido del humor. Dice que ya le han hecho el gobierno y se permite el lujo de señalar que la cuestión no son los cargos sino las políticas. Pero, si lo piensa bien, su posición no es tan fácil. Podemos viene dispuesto a presionar por la izquierda y hace muy bien. Y por la izquierda plurinacional y hace mejor. Pero él tendrá que bregar con la señora Díaz, cuya baza sigue siendo Santiago y cierra España, como en el PP. Y, sobre todo, tendrá que administrar sabiamente sus relaciones con C's que, en lo que al PSOE respecta actuará como el Doctor Jeckyll y Mr. Hyde, según le interese.

A su vez, los dos necesarios aliados, PSOE Podemos, no pueden olvidar que, paradójicamente, dependen de la benevolencia de los independentistas catalanes, como también señaló Palinuro el mismo 20D. Pero de todo esto hablaremos mañana.

De momento, saludemos el primer paso hacia la formación de un gobierno de izquierda, de personas normales, que se dedique a resolver los problemas de la gente en lugar de robarle e insultarla que es lo que lleva cuatro años haciendo esta asociacion de sinvergüenzas y malhechores a los que el juez ya ha imputado por la destrucción de los discos de Bárcenas, o sea por un presunto delito de obstrucción de la justicia.
 
 
(*) Catedrático emérito de Ciencia Política en la UNED