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viernes, 14 de febrero de 2020

El cambio climático provocará mutaciones en los ecosistemas áridos, advierte un estudio de la Universidad de Alicante

 Desierto de Tabernas, en Almería

ALICANTE.- Por primera vez, un estudio del Laboratorio de Zonas Áridas y Cambio Global de la Universidad de Alicante (UA), dirigido por Fernando T. Maestre, y publicado en la revista Science ha revelado que, a medida que este balance de sequedad se incrementa, los ecosistemas áridos de nuestro planeta cambian de forma brusca. Y es que las zonas áridas ocupan aproximadamente el 41% de la superficie terrestre y albergan a un tercio de la población mundial. En estos entornos, la vida está muy condicionada por la aridez, es decir, el equilibrio entre cantidad de agua procedente de lluvia y la que se pierde por evaporación. En este sentido, la aridez está aumentando a nivel global debido al cambio climático.

«En el estudio hemos encontrado que numerosas características del ecosistema respondían de forma no linear a pequeños aumentos de aridez. Esto implica que hay niveles en los que los cambios son más rápidos, a veces incluso abruptos, para incrementos relativamente pequeños de aridez. Por tanto, podemos afirmar que hay una serie de umbrales de sequedad a partir de los cuales el ecosistema cambia de manera desproporcionada cuando se aridifica aún más» explicó a El Mundo Santiago Soliveres, investigador Ramón y Cajal en la UA y coautor del estudio.
Los investigadores han identificado tres fases de cambio. En primer lugar, cuando los niveles superan un valor umbral de aproximadamente 0,54, «el paisaje queda limitado por la falta de agua. La vegetación varía y pasa a estar dominada por especies adaptadas a la sequía como gramíneas y arbustos, como ya ocurre en muchas zonas de la Península Ibérica», detalóa el investigador de la UA Fernando T. Maestre.
Tras los cambios iniciales de vegetación, cuando los valores de aridez superan el umbral de 0,7 la tierra se vuelve menos fértil, pierde estructura y su vulnerabilidad a la erosión es mayor. Asimismo, organismos que desempeñan funciones claves para mantener los nutrientes del suelo se ven profundamente afectados y predomina la presencia de patógenos en detrimento de organismos más beneficiosos. 
Por último, si se supera el umbral de 0,8 tiene lugar una pérdida brusca de diversidad y de cobertura vegetal. "Una vez cruzamos este umbral el déficit de agua es tan grande que las plantas son incapaces de crecer en estas condiciones. La actividad biológica se reduce drásticamente y la vida pasa a estar condicionada por ventanas de oportunidad que proporcionan los raros episodios de lluvia. Los ecosistemas se han transformado en un desierto", según Maestre.
Según las previsiones climáticas, en 2100 más del 20% de las tierras emergidas del planeta podrían cruzar uno o varios umbrales de aridez como se indica es esta investigación. "La vida no desaparecerá, pero los hallazgos sugieren que estos ecosistemas pueden sufrir cambios bruscos que reduzcan su capacidad para prestar servicios a más de 2.000 millones de personas, tales como la fertilidad del suelo y la producción de biomasa", señaló Miguel Berdugo autor principal del estudio e investigador en el Laboratorio de Zonas Áridas y Cambio Global de la UA hasta enero de 2020.
Los hallazgos del estudio son muy relevantes para entender la repercusión del cambio climático en las zonas áridas ya que pueden contribuir a que se adopten medidas de mitigación. 
"Aunque no detendremos el cambio climático, creo que aún es posible minimizar sus consecuencias negativas en estos entornos fundamentales para lograr un desarrollo sostenible", indica Maestre. 
"Con la información aportada sobre cómo cambian las propiedades de la vegetación y el suelo frente a la aridez, y cartografiando las zonas más sensibles, nuestros resultados pueden utilizarse para optimizar las tareas de control y restauración, conservar la biodiversidad y evitar la desertificación de estos entornos", añade. 
En este sentido, Ricard Solé, coautor e investigador ICREA en el Instituto de Biología Evolutiva (IBE, UPF-CSIC) y profesor en la Universidad Pompeu Fabra, confía en que "este estudio ayude a desarrollar escenarios potenciales de intervención que podrían incluir el uso de la biología sintética para modificar ecosistemas en peligro". 
Esta "terraformación" de ecosistemas es parte de la colaboración en curso entre UPF y la Universidad de Alicante.
Este trabajo inédito, que reúne la mayor compilación de datos sobre zonas áridas de diversos continentes realizado hasta la fecha, forma parte del proyecto BIODESERT financiado por el programa "Consolidator Grants" del Consejo Europeo de Investigación.

lunes, 7 de enero de 2019

El año pasado fue el cuarto más cálido desde que hay registros

OSLO.- El año pasado fue el cuarto más cálido del que se tiene registro, extendiendo una calurosa racha a la que han contribuido las crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero producidos por el hombre, dijo el lunes el servicio de cambio climático de la Unión Europea Copernicus

La temperatura media del aire en la superficie del planeta fue de 14,7 grados centígrados en 2018, 0,2 menos que en 2016, el año más caluroso registrado, dijo en la primera evaluación global de temperaturas basada en datos de todo el año.
El año 2016 se vio marcado por el fenómeno El Niño, que calentó la superficie del Océano Pacífico.
“En 2018, hemos visto nuevamente un año muy cálido, el cuarto más cálido que se ha registrado”, dijo en un comunicado Jean-Noël Thépaut, jefe del servicio de cambio climático Copernicus.
“Los eventos climáticos dramáticos como el verano cálido y seco en gran parte de Europa o el aumento de la temperatura en las regiones árticas son señales alarmantes para todos nosotros”, agregó.
Los años 2017 y 2015 también fueron ligeramente más cálidos que 2018 en los registros, que se remontan al siglo XIX, dijo Copernicus.
Casi 200 naciones acordaron un “libro de reglas” para implementar el acuerdo climático de París en las conversaciones mantenidas en Polonia el mes pasado, aunque algunos expertos dijeron que era insuficiente para prevenir niveles peligrosos de calentamiento global.
Con el acuerdo de París de 2015 se buscaba terminar la era de los combustibles fósiles en este siglo, cambiando a energías más limpias como la energía eólica y solar. 
Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea retirarse del acuerdo e impulsar la industria de combustibles fósiles en Estados Unidos.

sábado, 5 de enero de 2019

La sequía preocupa a más de la mitad de los murcianos

MURCIA.- La sequía que afecta a la cuenca del Segura preocupa a más de la mitad de los murcianos, según el informe 'Actitudes frente a la basuraleza' del proyecto LIBERA, desarrollado por las entidades ambientales SEO/Birdlife y Ecoembes y que revela que la basura en la naturaleza es motivo de inquietud para el 54% de los españoles.

A este asunto le siguen otros como el cambio climático -preocupante para el 53% de los encuestados-, la extinción de especies animales y vegetales -con un 39% de menciones- o el agotamiento de los recursos -con un 28%-, según este estudio elaborado con más de 5.000 cuestionarios en toda España. 
Además, el 53% de los españoles se considera «muy» o «bastante» informado ante estos fenómenos, «frente a un 10% que cree no estarlo», ha informado SEO/Birdlife en un comunicado.
Problemas como la sequía han aparecido entre los asuntos más urgentes en áreas como Murcia, donde el fenómeno ha sido mencionado por el 50% de los participantes en el estudio. 
Por otro lado, la principal preocupación en Canarias, Cantabria o Andalucía es el cambio climático, reconocido por el 60%, el 58,5% y el 56% de los encuestados en estas regiones, respectivamente.
Por edades, la preocupación respecto a la contaminación de los espacios naturales es mayor entre personas de 65 a 74 años (61,5%), mientras que los jóvenes de 16 a 24 años se centran más en el cambio climático (56,6%). 
La principal preocupación entre las mujeres es el cambio climático, la contaminación de la naturaleza gana peso entre los hombres.

viernes, 20 de abril de 2018

La España en la que nunca llueve: viaje al 'secano rabioso' de Murcia


MADRID.- Entre la sierra de Grazalema, en Cádiz, y Águilas (Murcia) apenas hay 400 kilómetros en línea recta, poco más de la mitad que entre Pontevedra y San Sebastián. Pero están separados por un muro invisible e impermeable, plantea hoy El Mundo.

En la húmeda sierra gaditana, el pasado mes de marzo, ha llovido más que nunca en su historia. A pesar de ser uno de los puntos más lluviosos de España, lo de este año no se había visto jamás: sólo en el mes pasado han caído casi 1.500 litros por metro cuadrado. Nunca desde que se comenzaron a recoger datos en ese punto en el año 1913 se había registrado algo igual para el mes de marzo. La media histórica es de cerca de 150 litros y, durante todo el año, no se suelen recoger más de 2.000 litros en esos bosques de alcornoques.
En Murcia la primavera ha llegado en una situación muy diferente. En el Mar Menor no han caído más de 10 litros por metro cuadrado en todo el mes de marzo. En Águilas, apenas se han recogido 46 litros desde el pasado mes de octubre, y ya han pasado seis meses. Y esa miseria cae en un terreno azotado por cinco años seguidos de sequía en una cuenca hidrográfica que parece no poder salir nunca del estado de emergencia.
Fernando Giménez vive -«sobrevive», dice él- en el corazón de una de las zonas agrícolas más duras de Europa: el «secano rabioso» murciano. Cultiva, desde que comenzó a trabajar casi de niño, 13 hectáreas de almendros y 300 de cereal en Zarcilla de Ramos, una pedanía de la zona de montaña de Lorca. 
Durante los últimos cinco años, ha visto cómo se secaban cerca de 1.200 de sus almendros, más del 30%, y sólo ha podido recoger una cosecha de cereal. El resto se ha echado a perder, como la de este año, que se plantó en enero y, a falta de que llegue lo más duro del verano, ya se ha secado. Otro año más en blanco.

SECANO RABIOSO

La sequía estructural penetra sus raíces hasta el mismo tuétano de este rincón olvidado de España. Fernando tiene sus almendros en cultivo ecológico. Pero las mismas almendras que se pueden llegar a comprar en las más modernas tiendas madrileñas a cerca de 20 euros el kilo, a Fernando se las pagaron el año pasado a 1,30 euros el kilo.
Si no fuese por las ayudas que se recuperaron hace pocos meses para zonas desfavorecidas de alta montaña en Murcia (entre 6.000 y 10.000 euros por familia y año) y por las subvenciones para reponer los arboles que se secan y evitar así el avance del desierto, miles de familias como la de Fernando no podrían vivir del campo.
«Aquí los meses menos secos son marzo, abril y mayo, y aún no hemos visto una gota de agua este año», cuenta desde el tractor mientras trabaja sus tierras. «Si no llueve algo en mayo, esto tiene muy mala pinta», dice.
Y los datos que maneja la Confederación Hidrográfica del Segura no contradicen a Fernando. Las reservas de los embalses murcianos tienen hoy 312 hectómetros cúbicos, es decir, el 27% de su capacidad. Y se supone que estamos en la época más lluviosa para la región. 
El año pasado en estas mismas fechas contaban con 370 hectómetros cúbicos (el 32%) y la media de los últimos 10 años es de 622. A modo de ejemplo, en el año 2014 la cuenca contaba con 878 hectómetros cúbicos en esta época del año.
Y las previsiones no ayudan demasiado al secano rabioso. «Los modelos no se ponen muy de acuerdo, pero de igual modo que no se puede tener una señal clara de lo que ocurrirá en la mitad norte y centro del país en la primavera e inicio del verano, todo indica que en Canarias y la mitad suroeste lloverá menos de lo normal durante los próximos meses», vaticina Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Española de Meteorología (Aemet). 
«En el sur del Mediterráneo las precipitaciones no suelen ser muy abundantes, así que con el déficit que ya acumulan esas zonas, no se va a arreglar demasiado la situación».
Sin embargo, la percepción del problema de la sequía es muy diferente en otros puntos de España. Las intensas lluvias de los últimos meses no sólo han regado más de la mitad del territorio sacando a algunas cuencas de una situación delicada, como al Tajo o al Guadalquivir.
 También han dejado récords e imágenes para los anales en algunos puntos del Ebro, por ejemplo, donde se dan la mano máximos históricos de acumulación de nieve para esta época del año en la cabecera y en los Pirineos con récords de lluvias en la margen derecha, lo que ha desbordado el río en puntos como Quinto de Ebro anegando y echando a perder cosechas enteras.
«El mes de marzo ha sido impresionante en precipitaciones, pero la apertura de grifo la ha provocado el paso continuo de borrascas atlánticas. Eso hace que se riegue mucho la mitad occidental de España, pero mucho menos o nada la oriental», explica el portavoz de Aemet. «Ha habido más lluvias de lo normal en todo el país, excepto en las zonas más cercanas al Mediterráneo. Allí este año no ha habido temporales. En el levante no han visto lo que ellos llaman la gota fría».
Eso vale para la España peninsular, pero en Canarias también ha sido un año muy seco. En algunas zonas de Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura no ha llovido ni la mitad de lo normal desde que comenzó el año hidrológico (1 de octubre). Y apenas ha caído un litro por metro cuadrado durante todo el lluvioso mes de marzo.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, responsable de las políticas de lucha contra la sequía, indicen en que es importante trasladar a la ciudadanía un mensaje de cautela con respecto a la situación.
En la actualidad, las reservas totales en España están al 68,6% -con 38.461 hectómetros cúbicos-, un poco por encima de la cantidad que se acumulaba el año pasado por estas fechas, pero aún lejos de los 41.799 que ha habido de media en los últimos cienco años. 
Sin embargo, si se pone el foco en las cuencas individuales, salen a la luz las dos Españas hidrológicas: las cuencas internas del País Vasco o el Cantábrico Oriental están rozando o por encima del 95%; mientras que el Júcar y el Segura no llegan o superan por poco el 30%.
«Aunque está lloviendo considerablemente y acumulamos más agua en nuestros embalses, hay que recordar que estamos aún lejos de alcanzar la media de los últimos años tras acumular varios años de sequía en muchas zonas... y en Segura y el Júcar cinco seguidos ya», afirma un portavoz. 
En el secano rabioso no dejan de mirar al cielo. Pero en la España seca, igual que en el resto del país, ya han llegado el sol de pleno y los cielos claros. En Almería, Murcia y el sur de Alicante los termómetros ya rozan los 30ºC esta semana, al igual que en Grazalema, para eso no funciona el muro.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Murcia, entre las cuatro zonas más áridas de España


MADRID.- Entre las cuatro zonas con más aridez de España se encuentra Murcia.  El 32% de la región murciana es árida. Así lo demuestran los valores climatológicos de precipitación anual, con entre 200 y 300 l/m2 al sur y este de la provincia. Allí también se encuentra una de las temperaturas máximas absolutas anuales más altas del territorio español, con 45.7 ºC, según un ranking de las zonas más áridas de nuestro país

Hoy por hoy las zonas más áridas de España, con precipitación anual inferior a 300 mm, se encuentran en el sureste de la Península (Almería, Murcia y Alicante) y en las Islas Canarias más orientales, ocupando un total del 2.6% de la superficie del Estado.
En el sureste de la Península la escasez de precipitaciones se debe principalmente a la pantalla ejercida por la Cordillera Penibética, estancando frecuentemente las tormentas del norte y noroeste. La aridez de las Islas Canarias se debe a la persistencia del Anticiclón de las Azores y a la influencia sahariana.
El desierto de Mahoya, entre Abanilla y Fortuna, o las ramblas de Librilla son algunos ejemplos de esta aridez murciana. También las zonas costeras de Mazarrón, Águilas o el Parque Regional de Calnegre están entre las zonas más áridas de Murcia.
Junto a Murcia, entre las zonas más áridas de España también se encuentran: Almería, Alicante, Lanzarote y Fuerteventura.
Almería, es la zona más árida de la Península Ibérica, en ella el 24% de la provincia es territorio árido. Prueba de esta sequía es el Parque Natural marítimo-terrestre del Cabo de Gata-Níjar, posiblemente el espacio más árido de la Península. 
En él las lluvias apenas llegan a unos 120 l/m2 al año, las temperaturas son muy altas en verano y en invierno suaves. Es una de las zonas de Europa con más cantidad de horas de sol al año, con cerca de 3.000 horas de exposición solar anual.
Alicante cuenta con el 25% del territorio árido, en el sur y sureste de la provincia. Allí el mes más lluvioso es septiembre y llueve unos 61 días al año. Los veranos son calurosos y con temperaturas que pueden sobrepasar los 40 ºC.
En 2014 se convirtió en el área poblada más seca del planeta por falta de precipitaciones, con 12 meses consecutivos en los que tan solo se acumularon 104 l/m2. Dentro de la provincia de Alicante, las comarcas de la Marina Alta, el Vinalopó y L'Alacantí fueron las zonas con peores registros pluviométricos este año.
Lanzarote y Fuerteventura, con origen volcánico, son las islas más próximas al continente africano, y por ello las más afectadas frecuentemente por la calima. En ellas las precipitaciones anuales son muy bajas, de 98 l/m2 al año en el sur de Fuerteventura y no se superan los 200 l/m2 en el resto. Las temperaturas no varían mucho a lo largo del año y las mínimas no bajan de los 14 ºC. 
La menor altitud de estas islas provoca que toda su superficie se encuentre por debajo del nivel de inversión de los vientos alisios, lo que dificulta las lluvias orográficas típicas de las otras Islas Canarias occidentales que cuentan con algún obstáculo montañoso.
En un momento en el que la sequía es uno de los principales problemas de nuestros tiempos, la lluvia se ha convertido en uno de los elementos más preciados en buena parte del mundo. También en nuestro país, que alberga un gran número de zonas realmente áridas.

miércoles, 30 de mayo de 2012

La creciente sequedad del suelo en Europa, vista desde el espacio


MADRID.- La tendencia de precipitaciones inferiores a la media en Europa ha continuado en los primeros meses de 2012. La misión SMOS de la ESA ha puesto de manifiesto las consecuencias negativas de este reciente brote de "buen" tiempo.

   Europa Occidental está experimentando una grave falta de agua debido a esta tendencia. La preocupación por el déficit de agua está aumentando en los países europeos y sus respectivos organismos encargados del agua, en particular en España, Francia, Alemania y el Reino Unido, explica la ESA en un comunicado.
   La ausencia de suficientes recursos hídricos pone en peligro las cosechas, lo que a su vez aumenta el precio de los alimentos y puede provocar una escasez de agua potable o para la industria.
   Otoño registró un clima particularmente seco, obligando a interrumpir la navegación en el Rin y el Elba, e incluso provocando un incendio forestal en Baviera.
   La tendencia a la baja precipitación en Europa continuó en los primeros meses de 2012, según reflejan las lecturas de humedad del satélite SMOS.
   Lanzado en 2009, SMOS registra radiación de microondas emitida por la Tierra para calcular la cantidad de humedad que se mantiene en la capa superficial del suelo, hasta una profundidad de unos cinco centímetros.
   Los datos de SMOS muestran la diferencia en la humedad del suelo entre febrero de 2011 y 2012 en toda Europa. El bajo contenido de humedad en el suelo es especialmente pronunciado en España, Francia y el Reino Unido.
   La información es particularmente importante para una mejor comprensión del ciclo del agua y los procesos de intercambio entre la superficie terrestre y la atmósfera. SMOS adquiere sus mediciones a una resolución de 50 kilómetros por pixel.
   La combinación de observaciones de SMOS con los datos de alta resolución sobre vegetación y la temperatura de la superficie de la Tierra, permite crear unos mapas de humedad del suelo con una resolución espacial de un kilómetro.  
   La información sobre la humedad del suelo a una resolución tan alta puede ser utilizada en aplicaciones como la evaluación de contenido de agua del suelo para la gestión de la agricultura.
   En condiciones de extrema sequía, los mapas pueden ayudar a localizar las áreas específicas de alto riesgo de incendio mediante la combinación del conocimiento de la humedad del suelo con otros datos obtenidos por satélite y los pronósticos de temperatura del aire y la intensidad del viento.

sábado, 21 de agosto de 2010

Las zonas secas del mundo necesitan medidas urgentes para proteger sus recursos

BRASILIA.- Las zonas consideradas secas, que albergan a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo, requieren de acciones públicas urgentes para proteger sus recursos naturales, alertó la Conferencia Internacional sobre las Regiones Semiáridas.

Si la sustentabilidad económica de las zonas secas y semidesérticas no puede ser asegurada "todo el planeta está amenazado", afirma el documento final emitido el viernes por la Segunda Conferencia Internacional sobre Clima, Sustentabilidad y Desarrollo en Regiones Semiáridas (ICID 2010) reunida en la ciudad brasileña de Fortaleza, al noreste del país.

"La ONU debe urgentemente considerar la actual situación de riesgo de las regiones de las tierras secas, especialmente el Africa Sub Sahariana, el sur de Asia y Medio Oriente, pero también en parte de América del Sur y del Norte, el Caribe, Asia oriental y el Pacífico", señalaron los expertos.

La conferencia recomendó la construcción de una nueva alianza geopolítica entre "países con tierras secas para aumentar los esfuerzos de resolver sus problemas". En ese escenario, se identificó la necesidad de contar con "fuentes financieras adicionales" para llevar adelante actividades de desarrollo sustentable que sea sensible al clima.

La conferencia sirvió de plataforma para el lanzamiento de la Década de Lucha contra la Desertificación (2010-2020), por parte de Naciones Unidas. La ICID 2010 es una reunión preparatoria de la conferencia mundial Rio+20, Conferencia de la ONU sobre desarrollo y medioambiente que se celebrará en 2012 también en Brasil.