sábado, 13 de mayo de 2017

El debate entre Pedro y Susana marcará las primarias del PSOE / Pablo Sebastián *

Este lunes se celebra en la sede del PSOE de la calle Ferraz de Madrid el debate electoral entre los tres candidatos aspirantes a la secretaría general del partido, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López. Se trata de una cita importante dado el ‘empate técnico’ que a la vista de la presentación de avales parece existir entre Díaz y Sánchez, quedando López en una posición relegada.

Precisamente, para evitar quedar en entredicho en cuestiones fundamentales sobre el futuro del PSOE, Sánchez ha rectificado de urgencia su programa y ha rectificado su discurso de ‘Cataluña es una nación’ para rebajarlo a título de ‘nación cultural’, ha negado la posibilidad de un pacto con Podemos, y ahora dice que no pretende un ‘giro a la izquierda’ de PSOE sino dejarlo donde está.

En respuesta a estos movimientos tácticos de Sánchez, la candidata Susana Díaz ha declarado que ella no practica estos ‘vaivenes’ de Sánchez, y se prepara para dar batalla al exsecretario general con el argumento de sus reiteradas derrotas en las distintas elecciones de los últimos años, presentándose ella como una ganadora que puede recuperar el impulso electoral del PSOE.

Susana Díaz parece que gana mucho hablando de política en las distancias cortas, pero no se le dan bien los debates televisados como se vio en su último encuentro en Andalucía frente a los candidatos del PP y Podemos, Juanma Moreno y Teresa Rodríguez. Ella mantiene una relación y actitud respetuosa con los medios y los periodistas, y cuenta con el apoyo decidido del ‘aparato’ del PSOE, además de con muchos votos del PSOE andaluz que sabe que si Díaz es derrotada por Sánchez ello podría afectar a la hegemonía de los socialistas en Andalucía. Asimismo Díaz tiene un importante apoyo de los medios de comunicación.

Sánchez tampoco es un buen polemista en los debates, como se apreció en los que participó frente a Iglesias, Rajoy y Rivera, en las dos campañas electorales de las elecciones generales de 2015 y 2016. Pero es más rocoso que Díaz y lleva como bandera su ‘no es no a Rajoy’ y su denuncia frente a la Gestora y a Díaz como los impulsores de la abstención del PSOE que permitió la investidura de Rajoy.

Pero Sánchez tiene en su personal actitud política dos hándicaps que provienen de su enorme soberbia. El primero de ellos es su empeño en huir de los problemas y de no dar la cara ante su partido, la opinión pública y la prensa. Es propenso a huir y esconderse.

Lo hizo en numerosas ocasiones cuando era secretario general y de una especial manera cuando por segunda vez perdió las elecciones de junio de 2016, tras las que estuvo ¡15 días desaparecido! Tampoco dio la cara después de las derrotas importantes del PSOE en Galicia y el País Vasco, ni en vísperas del Comité Federal del 1 de octubre cuando dimitió la mitad de su Ejecutiva (siempre mandaba por delante al pobre de Luena). Y por último huyó del Congreso de los Diputados para no votar contra Rajoy, lo que fue un gravísimo error. Su segundo hándicap es su desprecio a los periodistas y a los medios a los que trata con displicencia, o les niega declaraciones y huye de las ruedas de prensa para no tener que responder.

Siendo todo esto así resulta difícil pronosticar quién ganará las primarias del próximo día 21 a sabiendas que Susana Díaz va por delante en avales y apoyos de la estructura del PSOE, mientras que Pedro Sánchez parece cabalgar una ola de simpatizantes entre las bases del partido que son las que definitivamente votan.

Lo que no cabe imaginar, después de las primarias, es un proceso de integración entre Díaz y Sánchez porque los ganadores serán implacables como se ha visto en Podemos o en el PP, y en el propio PSOE a lo largo de su historia. La pregunta que surgirá entonces, si Sánchez pierde las primarias, es la de si intentará montar una corriente o un nuevo movimiento político a la izquierda del PSOE y a la derecha de Podemos en base a su liderazgo y como ha ocurrido en otros países europeos. Sin embargo si pierde Susana Díaz la fractura del PSOE estará cantada por causa del claro enfrentamiento entre Sánchez y los barones regionales socialistas que viene de muy lejos y que continuará.


(*) Periodista


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