jueves, 20 de octubre de 2016

El PSOE ante la gran decisión / Pablo Sebastián *

La decisión del PSOE sobre el probable nuevo intento de investidura de Mariano Rajoy está tomada en favor de la abstención, pero faltan por ver varias cosas sobre: cómo se va a escenificar esa abstención, si por el grupo parlamentario al completo o solo en una parte como defienden algunos; qué harán Pedro Sánchez, los diputados catalanes del PSC y algunos otros que anunciaron su ‘no’ irrenunciable a Rajoy; quién le explicará todo esto a la ciudadanía y la militancia socialista; y qué pasará con el congreso del PSOE que el ala izquierda del partido exige como algo inmediato y para lo que ya han recogido muchos miles de firmas entre los militantes.

Lo de la sola abstención de once diputados del PSOE mientras el resto vota ‘no’ sería un circo vergonzante y poco serio. Si hay una decisión del comité federal por la abstención todo el grupo debería acatarla, máxime a la vista de la grave crisis del Partido. Si eso no ocurre al coste político de la abstención tendrán que añadir el coste mediático del fiasco y en consecuencia de todo ello la división o la ruptura del PSOE ante los ojos de todos los españoles.

La decisión que adopte Pedro Sánchez, de quien se dice que no acudirá al Congreso el día de la votación (lo de desaparecer es su especialidad), va a ser importante porque si finalmente vota ‘no’ estará desafiando abiertamente a la gestora y al comité federal para intentar liderar las bases del PSOE en contra del aparato del partido y de los barones regionales.

En la gestora en cambio se espera la lealtad de Sánchez al comité federal como gesto y compensación por el daño que este personaje le ha hecho al PSOE, con sus muchas derrotas electorales, el escándalo del último comité federal, su investidura fallida y su malvada acusación a quienes fueron sus adversarios internos en el PSOE de ser unos meros ‘subalternos’ del PP.

Pero Sánchez es imprevisible y capaz de cualquier cosa. Aunque parece claro que no será él quien explique la posición del partido ante la abstención porque esa labor es del presidente de la gestora Javier Fernández y del portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, Antonio Hernando, el que fue estrecho colaborador de Sánchez y ahora trabaja para la gestora. Desde luego el argumento de la abstención solo será uno: evitar terceras elecciones por el bien de España y el interés del PSOE.

En cuanto a la fecha del congreso del Partido los defensores del ‘no’ al PP piden una cita inmediata, como podría ser febrero de 2017. Aunque los que están en la llamada ‘operación Susana’ prefieren dejar el congreso para final de año o incluso para 2018, en espera de que se calmen las aguas revueltas si es que eso es posible aunque ahora no se ve.

En todo caso no parece que la gestora quiera abrir ahora la cuestión del congreso del partido en la inminente y decisiva reunión de este domingo 23 aunque habrá quien lo pida y puede que incluso proponga un pacto entre la fecha del congreso y la abstención. En 48 horas lo sabremos todo cuando el domingo en la calle Ferraz de Madrid se levante el telón.


(*) Periodista


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