lunes, 31 de agosto de 2015

El Ibex cierra agosto con una caída del 8,24% / Pilar Gassent *

El Ibex-35 ha cerrado la sesión del lunes con una caída del 0,91 por ciento y ha firmado su peor mes de agosto desde mayo de 2012 al acumular un retroceso del 8,24%, penalizado por los grandes valores del mercado español y las crecientes expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos se decante por subir tipos antes de finales de año. Los analistas destacan cómo el previsible endurecimiento de la política monetaria de la Fed ha venido a sumarse a la inquietud sobre la evolución de la economía china, que tantos sobresaltos ha deparado a los parqués mundiales durante las últimas semanas.

“Las recientes declaraciones del vicepresidente de la Fed estadounidense (Stanley Fischer) han abierto de nuevo las puertas a una subida de tipos de interés en Estados Unidos este año y esto ha penalizado a las bolsas internacionales”, ha dicho Ángel Pérez, analista de Renta 4.
El vicepresidente del banco central estadounidense, Stanley Fischer, vaticinó el sábado que la inflación en Estados Unidos probablemente se acelerará a medida que las presiones derivadas de la apreciación del dólar se disipen, lo que permitiría una subida gradual de tipos. De hecho, él sostuvo que el banco central no debería esperar hasta alcanzar la meta anual del 2% para iniciar la esperada subida de tipos de interés.

Fischer hizo estas consideraciones en un discurso en el retiro anual en Jakcson Hole (Wyoming, EEUU) que reúne a los gobernadores de los principales bancos centrales del mundo. Pero las noticias procedentes del cónclave no apuntan todas en la misma dirección.

Aunque la mayor parte de los expertos considera que, en su reunión del próximo 16 y 17 de septiembre, la Fed decidirá finalmente la anticipada subida de los tipos de interés de referencia, que desde finales de 2008 se encuentran cercanos al 0 %, las dudas sobre China y su repercusión en los mercados han provocado que se alcen voces que piden prudencia y recomiendan aguardar a que la recuperación sea más sólida. La situación china pesa mucho pero los partidarios de demorar la decisión también se acogen a la necesidad de que la inflación sea más propicia, ya que en julio pasado la inflación interanual cerró en un 0,2 % en Estados Unidos tras haber entrado en junio en terreno positivo por primera vez en lo que va de año, muy lejos de la meta del 2 % que la Fed considera “saludable” para la marcha de la economía.

Así las cosas, figuras como Alan Blinder, ex vicepresidente de la Reserva Federal, han predicho, aprovechando la cita de Jakcson Hole, que no habrá, en principio, subida de tipos de interés. Blinder ha recordado que a la organización con sede en Washington nunca le gustó dar sorpresas a los mercados. Por ese motivo, cree que a estas alturas ya se habrían dado suficientes pistas como para asimilar y otear esa subida en el precio del dinero, cosa que no ha ocurrido.

Quizá por estas declaraciones, que se han producido en la madrugada del lunes, el retroceso del Ibex-35 que cedió al cierre un 0,91 por ciento, hasta los 10.259 puntos, no fue más pronunciado. El paneuropeo FTSEurofirst 300 cayó un 0,34 por ciento, a 1.430,19 puntos. A contracorriente destacó Abengoa con un alza de un 3,9 por ciento a 1,089 euros, entre nuevas noticias en prensa sobre negociaciones para apoyar su ampliación de capital.

En el lado opuesto figuraron los títulos de ArcelorMital con un descenso de un 4,3 por ciento y Repsol, que perdió un 3,4 por ciento, por la caída de los precios de las materias primas y perder fuerza el repunte de los precios del petróleo iniciado la semana pasada. Sacyr, que al cierre anunció un beneficio de 62 millones de euros a junio, cerró con una bajada del 2,115 por ciento. El principal valor por ponderación en el Ibex, Santander , contribuyó a la debilidad del selectivo al ceder casi un 2 por ciento, mientras que BBVA e Inditex, perdieron un 1,1 por ciento y un 0,4 por ciento, respectivamente. Los tres valores juntos suponen más de una tercera parte del Ibex. Otro blue chip como Telefónica se dejó un 1 por ciento, tras decir que sigue confiando en su apuesta por Brasil pese a la entrada en recesión del país.

Ahora hay que estar pendientes del Banco Central Europeo que celebrará el miércoles y el jueves su primera reunión tras las vacaciones del verano. Aunque no está previsto que se anuncio un cambio de política en esta reunión, una vez que se han minimizado los riesgos vinculados a China, la reciente apreciación del euro amenaza con debilitar la competitividad de los exportadores europeos. A ello hay que añadir que la bajada de los precios del petróleo impide que se recupere la inflación en la eurozona, de apenas un 0,2% interanual en agosto, muy por debajo del ritmo de algo menos del 2% que desea el BCE.

De momento, la entidad que preside Mario Draghi continúa con su plan de compra de activos, unos 60.000 millones de euros de deuda, principalmente pública, precisamente para reactivar la dinámica inflacionista. La baja inflación es un factor de presión para que el BCE adopte nuevas medidas de estímulo. Más allá de las citas de la Fed y del BCE, el protagonismo lo tendrán las urnas, debido a las elecciones que se celebrarán en España y en Grecia y que, sin duda, también acapararán la atención de los mercados.


(*) Periodista

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