miércoles, 6 de diciembre de 2006

El fiscal delegado de Anticorrupción se adelanta a su cese


El nuevo fiscal delegado de Anticorrupción en el TSJ de la Región de Murcia vendrá de fuera y podría ser una mujer, según se ha sabido hoy tras la dimisión (antes de ser cesado a petición del fiscal-jefe Manuel López Bernal), de su antecesor en el cargo, murciano de nacimiento, José María Alcázar Vieyra de Abreu, de 56 años y casado con una notaria que actualmente ejerce en nuestra provincia. Llevaba en ese puesto desde septiembre pasado tras ser nombrado por un pleno del Consejo Fiscal.

Alcázar se apresuró ayer a presentar su dimisión ante los insistentes rumores de que iba a ser cesado tras no haber actuado de oficio y no haber abierto ni una sola diligencia de investigación a pesar de las noticias de presuntos delitos de esa naturaleza que inundan casi a diario la prensa nacional y alternativa a la local hipotecada, en relación a la Región de Murcia. Llegó al cargo a propuesta de López Bernal, después de otros tres meses de reflexión previa por su parte, antes de aceptarlo con la única condición de contar con unos medios suficientes que, al parecer, tampoco ha llegado a tener.

Todo lo actuado por denuncias de parte o de oficio, actualmente 17 investigaciones en marcha, las llevaba personalmente el fiscal-jefe asistido de miembros de su máxima confianza de la policía judicial de la Guardia Civil (arriba en la foto, el edificio de la 322 Comandancia de la V Zona en la ciudad de Murcia) ante la negativa de Alcázar a entrar en cuestiones que no le fueran remitidas directamente desde la Fiscalía Anticorrupción, en Madrid, argumentando que las cuestiones sobre supuestos delitos urbanísticos y/o medioambientales y sus conexiones de corrupción, no eran de su estricta competencia.

La marcha de Alcázar se produce precisamente en medio de fuertes rumores de inminentes detenciones, esta misma semana, de sospechosos de haber cometido algún delito en el desempeño de su cargo o actividad profesional, en Murcia, Cartagena, Mazarrón, Águilas, San Javier, La Unión, Los Alcázares, Totana, Archena y Cieza. Hay quien opina que el fiscal dimisionario no estaría de acuerdo con esa actuación y ha preferido dejar claro ante los afectados que se aparta a tiempo del criterio mayoritario del resto de la Fiscalía del TSJ.

Ahora se especula si esas detenciones, en cualquier caso previstas para antes del próximo día 13 de diciembre, se retrasan hasta después de Navidad y Reyes o, por el contrario, se pueden producir escalonadamente a partir de mañana jueves.

Y, aunque fuentes jurídicas cercanas a Alcázar, esgrimen que se ha sentido muy presionado por López Bernal y que ya mantenía demasiadas discrepancias y diferencias con el fiscal jefe, otras tan cualificadas como las anteriores inciden en que el verdadero problema son las profusas relaciones sociales que este fiscal mantiene de hace mucho tiempo con un determinado sector de la sociedad murciana sobre el que ahora convergen todas las miradas.